Puerto Padre, Las Tunas.- Anniari Brito Rojas siempre imaginó su fiesta de 15 años, como toda adolescente, pero lo que no sospechó que le organizarían buenos amigos una celebración mágica.
Llegó, por azares de la vida junto a dos hermanitas, al Hogar de menores sin cuidados parentales, de Puerto Padre, cuando tenía 12 años. En este tiempo, otras han cumplido 15, como su hermana, y ella imaginaba los suyos, hasta, era capaz de describirlos tal y como los soñaba.
Pero lo de esta noche del 23 de septiembre fue más que singular.

Atabeira, empresa privada del territorio, se hizo cargo de la festividad en Cabaret Tradiciones y a ese equipo excepcional se unieron otros de corazón inmenso para que Anniari, la quinceañera, se sintiera feliz.
De vestido blanco y tiara plateada, protagonizó la ceremonia que recorrió pasajes de la literatura universal con esas enseñanzas para la vida.
Con la inocencia y humildad de siempre, Anniari que recién inició estudios en la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, de Las Tunas, agradeció con rosas a cada una de las personas e instituciones que se han convertido en Alma de Hogar. El abrazo a Betzey Cabaza Varona, la directora del hogar, que deviene en madre orgullosa, estremeció a todos.

En gesto de genuino amor, las máximas autoridades políticas y gubernamentales, representantes de organismos y familias solidarias dieron regalos a Anniaris, quien con mejilla humedecida y manos temblorosas de tanta emoción los colocaba a su lado.
En el rostro, cuidadosamente maquillado, podías divisar asombros, sonrisas y hasta interrogantes de que más sobrevendría, aunque también esas interrogantes que solo quienes viven la experiencia de una acogida institucional saben hacerse.


Tania Ramírez Pérez, con inigualable melodía le cantó, y una simbiosis de sentimientos pudo percibirse de principio a fin de la ceremonia que recordará por siempre Anniari Brito Rojas, la adolescente del Hogar de menores sin cuidados parentales que se prepara para en el futuro ayudar a su familia.
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