Palabras

Publicado el 16 de Sep de 2025
  – 0 visitas

La palabra de cierta forma es un organismo vivo. Nace, crece, se reproduce y muere. Algunas parecen inmortales y van por ahí­, de boca en boca, sin que nosotros, los portadores, sepamos de su antiquí­sima existencia. Sobrevivieron a batallas, egos, metamorfosis y, sobre todo, al indetenible látigo del tiempo.

«Qué buen idioma el mí­o _nos decí­a Neruda_ qué buena lengua heredamos de los conquistadores. Andaban a zancadas, por las coordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco, oro, maí­z…, con aquel apetito voraz que nunca se ha visto en el mundo… Todo se lo tragaban. Salimos perdiendo, salimos ganando, se llevaron el oro y nos dejaron el oro. Se lo llevaron todo y nos dejaron todo. Nos dejaron las palabras».

Y es que las palabras se fueron a las guerras, treparon por las coordilleras, se aferraron a lenguas vernáculas, frente a invasores sedientos e imponentes. Si vamos a los libros, por ejemplo, nos parece ver a los romanos conquistar la Pení­nsula Ibérica y sembrar el latí­n a toda costa en lo que hoy ocupan territorios como España y Portugal. La lengua se fue transformando, pero allí­, en las génesis de una civilización, en esas tribus originarias, se forjaron los cimientos del castellano y otras lenguas romances.

Hoy brotan las palabras de nuestros labios sin que sepamos todas las historias que atesoran. Muchas desaparecieron, otras se fusionaron para dar vida a nuevos vocablos y varias nacieron y se han mantenido totalmente ví­rgenes, de paladar en paladar, a través del tiempo. Y así­ sabemos que de aquellos años primigenios nos llegan jardí­n, gala, silvestre, piropos, carnaval, turrón, linaje y otras variopintas palabras, incluso, algunas más frecuentes como leche, alcohol, jarabe, lechuga, frijol, alfabeto o ortografí­a.

Bebemos de esa Torre de Babel que devienen más de 5.000 idiomas en el mundo y hacemos préstamos lingüí­sticos, acogiendo a nuestro argot cotidiano palabras extranjeras.

El idioma es tan rico que hasta en las diferentes zonas de esta patria caimán notamos sus matices. Y así­ vemos al tamal convertirse en hallaca sin perder su esencia, o la cacharra en pozuelo, entre otros cubanismos.

Las palabras también visten nuestra esencia. Segín su traje invisible, los demás pueden juzgar nuestra personalidad. Gracias, perdón, permiso, se consideran palabras mágicas; quizás porque abren caminos, arrancan sin querer nuestras sonrisas y quebrantan -incluso- hasta el más vil de los enojos.

Sí­, lo creo, también somos palabras. Vamos por ahí­ desparramándolas al viento sin percatarnos cuánto de nosotros comunican. Hay quienes hieren al lenguaje con groserí­as, expresiones obscenas, hay quienes lo utilizan para fines oscuros y caen en la verborrea vací­a, que nos lleva por escudero al hecho o la razón. Pero también existen quienes, conscientes de esos tesoros, lo alimentan con lectura, hablar pausado, cortesí­a. Entonces, se vuelven inolvidables.

Una palabra hermosa o justa, en el momento oportuno, puede hacer toda la diferencia. Sí­, lo creo, también somos palabras.

/mga/

Comente con nosotros en la página de Facebook y sí­ganos en Twitter y Youtube

Temas: idioma

Últimas noticias

La guerra psicológica

Fue Eisenhower el primero en plantear que como doctrina imperial, para que Estados Unidos dominara al mundo, debí­a hacerlo conquistando las mentes de las personas.
A ese tipo de guerra la llamó psicológica.

Información del Gobierno Revolucionario sobre combatientes caí­dos en cumplimiento de su deber en Venezuela

Como resultado del criminal ataque perpetrado por el gobierno de los Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela, efectuado en la madrugada del 3 de enero de 2026, perdieron la vida en acciones combativas 32 cubanos, quienes cumplí­an misiones en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior, a solicitud de órganos homólogos del paí­s sudamericano.

Declaración del Partido Comunista de Cuba

Estamos convencidos de que la unidad, la firmeza y la valentí­a del pueblo venezolano y sus lí­deres vencerán las viles pretensiones neocolonizadoras de la Casa Blanca y expresamos, más fuerte que nunca, la frase de nuestro Héroe Nacional, José Martí­, de julio del año 1881, que sintetiza la esencia de nuestro compromiso con la nación bolivariana: «Deme Venezuela en qué servirla: ella tiene en mí­ un hijo».

Más leido

[popular_posts number="8"]

Otras Noticias

Por respeto a la vida

El Dí­a Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares se celebra cada 26 de septiembre desde el año 2014, en busca de concientizar a los organismos internacionales, gobiernos y asociaciones no gubernamentales sobre la amenaza que representa la...

El legado fecundo del Papa Francisco

El legado fecundo del Papa Francisco

Un mar de publicaciones en medios digitales y analógicos generó en todo el mundo la noticia del fallecimiento del Papa Francisco el pasado 21 de abril. Las redes sociales se inundaron de fotos, videos, mensajes, anécdotas, comentarios y reacciones de todo tipo sobre...

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *