Historia

24 de febrero, un grito por la libertad de Cuba

24 de febrero, un grito por la libertad de Cuba

Las Tunas.- El 24 de febrero de 1895, las maniguas de Baire y de otros asentamientos cubanos se llenaron de sonidos, con el paso apurado de los caballos y las voces de quienes decidieron volver a enfrentar al colonialismo español, prácticamente sin armas pero con la dignidad multiplicada.

Ese fue el inicio de la Guerra Necesaria, como la llamó el Héroe Nacional José Martí­ y que terminó en 1898 con la intervención de Estados Unidos y la derrota de España; la antesala de otro triste perí­odo para este archipiélago rebelde que desde siempre apuesta por su soberaní­a.

Los principales dirigentes de la contienda- dí­gase el propio Martí­, Máximo Gómez y Antonio Maceo- estaban fuera de Cuba, ví­ctimas del exilio. Desde el extranjero calcularon cada detalle y confiaron en Bartolomé Masó, Guillermón Moncada y otros lí­deres.

Las semanas siguientes fueron difí­ciles, en el intento de unir a los pinos nuevos con los pinos viejos y superar el caudillismo y otros lamentables fenómenos que perjudicaron la Guerra de los 10 años.

También, en el empeño de que los principales lí­deres regresaran a la Patria.
Maceo lo logró, por Duaba, el primero de abril. Mientras, Gómez y Martí­ se encontraron en Montecristi, República Dominicana, y redactaron un manifiesto que exponí­a las razones del regreso a la lucha armada contra el régimen colonial que databa de más de trescientos años.

Ambos llegaron a Playita de Cajobabo en la noche del 11 de abril, bajo un fuerte aguacero, que hizo más difí­cil el desembarco. Se trataba del primero de los muchos obstáculos que enfrentaron para hacer realidad el sueño martiano de que el paí­s fuera libre e independiente.

Las muertes de Martí­ y Maceo no impidieron que la semilla libertaria germinara. Sin embargo, ya lo habí­a alertado el Héroe Nacional. «La independencia es fundamental para evitar que Cuba se anexe a Estados Unidos». Y, lamentablemente, eso sucedió. Fue un fracaso.

Ya han pasado 130 años de aquel salto al futuro, de duras jornadas que marcaron para siempre a esta nación y cuyo recuerdo es evidente en escuelas, calles y colectivos obreros. Sus nombres nos remontan a uno de los más importantes acontecimientos de nuestra historia y los hace inolvidables.

/mga/

Deja un comentario