Las Tunas.- La edición del Centenario de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 cerró sus puertas y dejó para el movimiento deportivo del Balcón del Oriente Cubano un balance de un metal dorado y dos bronces, además de actuaciones que confirman la proyección de sus exponentes en el nuevo ciclo olímpico.
La delegación tunera estuvo integrada por 18 atletas en ocho deportes y dos entrenadores.
El triunfo del hockey femenino cubano en Santo Domingo 2026 fue uno de los resultados más brillante de la delegación nacional y, en particular, de Las Tunas.
Con Sunaylis Nikle, Alexyanes Ramírez y Diana Lores como protagonistas, las cubanas recuperaron el título centrocaribeño al vencer a México en la tanda de penales 2-0, tras un intenso empate sin goles en el tiempo reglamentario.
La portera Yurismailis García se convirtió en la heroína al detener los cuatro disparos rivales, mientras que Nikle y Yuraima Vera marcaron los goles decisivos.
El camino hacia el oro fue una demostración de poderío: Cuba acumuló 29 goles a favor y solo uno en contra, con goleadas sobre Jamaica, Barbados, Bermudas y Venezuela en semifinales. La final, sin embargo, fue un duelo cerrado que exigió temple y disciplina táctica.
El título no solo devolvió a Cuba la corona perdida en San Salvador 2023, sino que también aseguró la clasificación al Panamericano de Lima 2027, inicio de un ciclo olímpico donde el hockey femenino se proyecta como una carta sólida del deporte cubano.
En el atletismo, en el 4×400 mixto, el cuarteto nacional con Yoandys Lescay como integrante se quedó con el bronce al detener los cronómetros en 3:13.32 minutos, detrás de República Dominicana (3:10.57, récord del certamen) y Puerto Rico (3:11.88).
La posta cubana mostró regularidad en cada tramo y Lescay aportó su experiencia para asegurar un lugar en el podio.

En el 4×100 mixto, la carrera estuvo marcada por reclamaciones y descalificaciones. Cuba había terminado cuarta con 41.18 segundos, pero tras la exclusión de Puerto Rico y ajustes en la clasificación, finalmente se adjudicó el bronce, acompañando a República Dominicana, campeona con 37.98 segundos (nuevo récord centrocaribeño), y a Jamaica, que fue plata.
Para el tunero Espinosa Colás, integrante de la cuarteta, la presea significó un reconocimiento a su constancia en la velocidad.
Más allá de las medallas, hubo actuaciones que merecen reconocimiento.
En el pentatlón moderno, Diana Leyva alcanzó un meritorio cuarto lugar individual, mostrando crecimiento pese a las dificultades de preparación. Esta vez no hubo medallas en los relevos y sin dudas esto marcará el futuro de este deporte.
En la gimnasia, Daliana Rosi Concepción fue octava en la final de pelota, confirmando que puede seguir creciendo en una disciplina muy exigente.
En tanto, el joven José A. Tamerón vivió su primera experiencia internacional en el atletismo. Tamerón corrió los 5000 y 10 000 metros, donde concluyó noveno y octavo, respectivamente, mientras Marian López fue séptima en los 5000 metros en su segundo torneo centroamericano. Aunque sin medallas, ambos mostraron temple y proyección.
No obstante, hubo disciplinas donde los resultados quedaron por debajo de lo esperado. El béisbol volvió a quedar fuera del podio, con Henry Quintero como titular en tercera base.
El voleibol femenino terminó cuarto tras caer ante Colombia, con la tunera Claudia Tarín bajo la dirección del brasileño Luizomar Moura.
El softbol tampoco logró avanzar a la discusión de medallas, pese a la presencia de Rosangela Jardines, Héctor Castillo y Samuel Boris.
En el atletismo, tanto Yander Herrera como Reynaldo Espinosa no pudieron cumplir las expectativas en el apartado individual, aunque mantienen potencial para futuros eventos, pues tienen la calidad suficiente para triunfar en el área centroamericana.
El taekwondo femenino cubano, bajo la dirección del joven entrenador tunero Arnoy Rojas, fue una de las grandes noticias de Santo Domingo 2026: las cinco atletas subieron al podio, con dos oros y tres platas, consolidando a Cuba como potencia regional.
El tiro con arco también aportó al medallero gracias al trabajo del entrenador Reiter Téllez, cuyos discípulos lograron dos bronces: uno en el masculino por equipos y otro en el mixto.
En definitiva, Las Tunas cerró Santo Domingo 2026 con un balance de un oro y dos bronces, actuaciones destacadas y aprendizajes que serán vitales en el camino hacia Lima 2027 y el ciclo olímpico rumbo a Los Ángeles 2028.
El reto ahora será transformar estas experiencias en resultados sostenidos para que el Balcón del Oriente Cubano pueda brillar en escenarios internacionales.
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