Las Tunas.- San Miguel del Rompe es un lugar emblemático de Las Tunas y símbolo de la conspiración anticolonialista que precedió al Grito de La Demajagua. Ubicado a unos 30 kilómetros de la ciudad, el 4 de agosto de 1868 se celebró allí la primera gran reunión conspirativa, conocida como Convención de Tirsán, convocada por el Comité Revolucionario de Bayamo.
Participaron figuras decisivas como Carlos Manuel de Céspedes, Francisco Vicente Aguilera, Perucho Figueredo, Vicente García, Donato Mármol, Salvador Cisneros Betancourt, entre otros representantes de Oriente y Camagüey. El debate se centró en la fecha del alzamiento, unos defendían esperar recursos, mientras que Céspedes y García insistían en iniciar cuanto antes la guerra.
De Rompe surgieron nuevas reuniones en septiembre y octubre, hasta que finalmente se acordó el levantamiento para el 14 de octubre. Sin embargo, Céspedes se adelantó y el 10 de octubre de 1868 proclamó la independencia en La Demajagua, liberando a sus esclavos y dando inicio a la Guerra de los Diez Años.
El germen de aquella gesta quedó en San Miguel del Rompe, declarado Monumento Nacional en 1993, donde una obra escultórica de hormigón y acero recuerda la primera conspiración de los jefes mambises. El sitio, convertido en altar sagrado de la Patria es memoria viva de la decisión de los cubanos de conquistar su libertad.
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