Puerto Padre, Las Tunas.- Desde su fundación el 15 de julio de 1975, en una de las edificaciones emblemáticas de la ciudad de Puerto Padre el Palacio de Pioneros Camilo Cienfuegos apuesta por la formación vocacional de la niñez y adolescencia del territorio, que asegura el futuro profesional.
Hoy, entre rostros cargados de alegría e inocencia, la instalación celebra 51 años, es una jornada de goce, por el camino transitado y el que aún falta por andar.

Nada de reveses para un colectivo que se sobrepone a la adversidad y garantiza saberes en enfermería, tecnología de la fabricación de azúcar, pedagogía, comercio y gastronomía, entre otras ramas.
A la urgencia de una reparación en las aulas, por el deterioro constructivo, los instructores van hasta las escuelas. Y en muchos de sus locales mantienen las actividades de los círculos de interés.

En todo este tiempo, el Palacio de Pioneros Camilo Cienfuegos ha contribuido a enriquecer el espíritu.
En Verano deviene en espacio recreativo, en este año no será villa de alojamiento, pero sí propiciará actividades diarias a pioneros destacados.
Distinguido con los Zapaticos de Rosa de la Organización de Pioneros José Martí, el Camilo Cienfuegos, preserva el prestigio institucional.
/abl/