Por Yaicelín Núñez Álvarez
Jobabo, Las Tunas.- Con motivo del aniversario 50 de la creación de los Órganos Locales del Poder Popular, dialogamos con Ana Ivys Salina Núñez, delegada de la circunscripción 12 del Consejo Popular No. 2 Argentina, en el municipio de Jobabo. Su trayectoria dentro de las estructuras de gobierno y su permanente vínculo con la comunidad le han permitido impulsar importantes transformaciones en uno de los barrios priorizados del territorio. Sobre su experiencia, los resultados alcanzados y los desafíos aún pendientes, compartió sus reflexiones en esta entrevista.
¿Cuándo comenzó su labor en los Órganos Locales del Poder Popular?
«Mi vínculo con los Órganos Locales del Poder Popular comenzó en julio de 2018. En ese momento me desempeñaba como directora en actividades relacionadas con la programación de verano y, a partir de los resultados alcanzados, fui promovida para asumir responsabilidades como secretaria del Consejo de la Administración Municipal.
«Posteriormente, en 2019, pasé a desempeñarme como directora de cuadros del Consejo de la Administración y de la Asamblea Municipal. Con la reestructuración derivada de la Ley No. 132 y la creación de la figura del intendente, regresé al INDER en 2022. Ese mismo año fui promovida al Consejo Electoral Municipal como vocal del Consejo Popular No. 2 Argentina. Más tarde participé en los procesos asociados a la implementación de la nueva Constitución y al proceso electoral, tras el cual resulté electa delegada de la circunscripción 12».
¿Cómo recuerda sus primeros momentos como delegada en el actual período de mandato?
«Fueron momentos complejos porque implicaron una gran responsabilidad y una intensa preparación. Al asumir como delegada también fui elegida presidenta de la Comisión Permanente de Trabajo para atender los asuntos agroalimentarios del municipio.
Tuve que estudiar y prepararme a profundidad, tanto en la Ley No. 132 como en los decretos y normativas relacionados con el sector agrícola. Mi formación es en Cultura Física, por lo que representó un desafío importante. Sin embargo, asumí el reto con la convicción de aportar al desarrollo del territorio y al trabajo de la comisión integrada por otros delegados.
Argentina Sur es uno de los barrios en transformación de Jobabo. ¿Cuáles considera las principales transformaciones alcanzadas en esta circunscripción?
El principal resultado ha sido el cambio de mentalidad de los vecinos. Cuando comenzaron a implementarse las acciones en los barrios vulnerables, muchas personas consideraban que todas las soluciones debían provenir exclusivamente de las instituciones. Con el tiempo hemos logrado fortalecer la participación comunitaria y la corresponsabilidad de los ciudadanos en la transformación de su entorno.
También se han obtenido resultados concretos en la atención social. Inicialmente identificamos más de 200 casos de vulnerabilidad y logramos reducir significativamente esa cifra. Hoy se mantiene seguimiento a quienes aún requieren apoyo mediante los mecanismos de la Seguridad Social.
Entre los avances más importantes se encuentran la reincorporación de decenas de personas al empleo y al estudio, la atención especializada a personas con problemas de alcoholismo, la rehabilitación de la escuela primaria José Antonio Echeverría, la puesta en funcionamiento de un consultorio médico de la familia, la recuperación de la bodega y la activación de la placita.
También se han impulsado mejoras en el fondo habitacional mediante subsidios, cambios de cubierta y la eliminación de pisos de tierra en numerosas viviendas. No obstante, persisten dificultades relacionadas con las redes hidráulicas y el abastecimiento de agua, que continúan siendo una de las principales preocupaciones de la comunidad.
Las transformaciones alcanzadas requieren la participación de muchas personas. ¿Cómo han logrado involucrar a los vecinos en este proceso?
Contamos con un grupo de trabajo comunitario fortalecido, integrado por las organizaciones de masas, trabajadores por cuenta propia y otros actores de la comunidad. Además, hemos creado subcomisiones para atender diversos asuntos, entre ellos la entrega de recursos y la fiscalización de servicios.
La comunicación permanente con los electores ha sido fundamental. Hemos realizado audiencias públicas, intercambios sistemáticos y acciones de control popular que han contribuido a fortalecer la confianza de la población y a lograr una mayor implicación de los vecinos en la solución de los problemas del barrio.
Todavía quedan desafíos por superar, pero considero que hemos avanzado en la construcción de una comunidad más participativa y comprometida con su propio desarrollo.
¿Cuáles son los principales resultados que destacaría de este trabajo comunitario?
Sin dudas, la unidad del barrio. Gracias a esa unidad hemos logrado construir una comunidad más organizada, capaz de movilizarse rápidamente ante cualquier dificultad. Hoy existe una mayor conciencia sobre el cuidado de los espacios públicos, la higiene comunal y la participación ciudadana.
También hemos fomentado la producción de alimentos mediante el aprovechamiento de patios y parcelas familiares. Muchas familias cuentan con árboles frutales o pequeñas crianzas, lo que contribuye tanto a la economía doméstica como a la seguridad alimentaria.
Por encima de cualquier resultado material, considero que el mayor logro ha sido consolidar el sentido de pertenencia y la voluntad colectiva de transformar la comunidad.
¿Qué importancia concede a la participación de los jóvenes en estos procesos?
Tiene una importancia enorme porque representan el futuro de la circunscripción y de la comunidad. Estamos trabajando para involucrarlos desde edades tempranas en actividades sociales, comunitarias y productivas.
Queremos que sientan amor por su barrio y comprendan la importancia de participar en su desarrollo. Además, de entre esos jóvenes surgirán los futuros líderes y representantes de la comunidad. Mi relevo está precisamente en ellos.
¿Qué problemáticas permanecen pendientes de solución?
Los planteamientos formulados al Consejo de la Administración relacionados con el consultorio médico, la recuperación de la placita y la contratación de personal para su funcionamiento ya recibieron respuesta.
Sin embargo, continúan existiendo preocupaciones cotidianas vinculadas principalmente a la recuperación de las redes hidráulicas y al mejoramiento de algunos servicios básicos. Son temas en los que seguimos trabajando junto a las instituciones y los vecinos.
¿Qué la motivó a asumir responsabilidades dentro de los Órganos Locales del Poder Popular y posteriormente a convertirse en delegada?
Fundamentalmente mi compromiso con la patria, mis convicciones y el amor por este trabajo. Siempre he sentido una profunda identificación con los Órganos Locales del Poder Popular y con la posibilidad de contribuir directamente a la solución de los problemas de la población.
¿Qué significado tiene para usted esta responsabilidad en el plano personal y familiar?
Tiene un significado muy especial. Mi familia está estrechamente vinculada al trabajo comunitario y a las organizaciones de masas. Mi padre fue delegado y me transmitió ese compromiso con la comunidad. Mis abuelos participaron activamente en los CDR y mi madre es un apoyo constante en mi vida.
También pienso en mi hijo, que es combatiente del Ministerio del Interior, y en mis nietos. Aspiro a ser un ejemplo para ellos, demostrarles que los valores, la responsabilidad y el servicio a la comunidad son principios que vale la pena defender y transmitir a las nuevas generaciones.
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