Las Tunas.- Durante casi 45 años, el Coro de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), uno de los pocos de su tipo existentes en el país, acompaña –desde la Plaza de la Revolución Mayor General Vicente García- cada desfile del Primero de Mayo.
El repertorio de esta cofradía, mantiene vivo más de una docena de himnos y marchas, entre los que figuran el Himno de la Juventud, La Internacional y la Marcha del 26 de Julio. También canciones del pentagrama autóctono como La Guantanamera; Cuba, qué linda es Cuba; Son de la loma y Hasta siempre Comandante.
Elio Hernández Pérez, al frente del colectivo desde 1996, expresó a Radio Victoria: “Es un orgullo pertenecer a esta familia, en la que han prevalecido la alegría y el respeto entre sus integrantes. En mi caso, me ha permitido fortalecer aún más el amor hacia la Patria y sus líderes, los sentimientos de cubanía, el amor por nuestra música y los conocimientos sobre historia. Me ha hecho ser mejor persona y profesional”.

Los miembros de esa colectividad provienen de diferentes sectores u organismos, destacando Educación, Cultura, Salud, Planificación Física y otros. Entre los integrantes figura Aleida Best Rivero, doctora en Ciencias Pedagógicas y profesora titular de la Universidad de Las Tunas, una de las fundadoras del elenco. Sobre la huella que ha dejado esta agrupación en su vida afirmó ella: “El coro me ha ayudado mucho a perfeccionar los elementos del canto.
“En mi profesión como docente me ha servido para entusiasmar más a los estudiantes de Educación Artística, a instructores de arte con los que he trabajado en mi carrera; a llevar a las presentes y futuras generaciones el amor hacia el canto coral. Además, en nosotros hay un hermanamiento; me siento orgullosa de formar parte”.

Ese coro es una unidad artística que defiende, además –con su lírica y constancia- nuestro sentir patriótico. Perteneciente al Movimiento de Artistas Aficionados (MAA), deviene una propuesta cultural digna de perpetuarse. Por eso Elio sugiere “apoyar más desde las instituciones y diferentes sindicatos al colectivo para fortalecer su membresía, pues en cualquier sector de la sociedad pueden existir personas con aptitudes para ser cantores.
Asimismo, pudieran programarnos más, en espacios variados, durante todo el año, no solo en el Día Internacional de los Trabajadores, algo que nos hace feliz, pero puede ampliarse el espectro de presentaciones; nosotros estamos dispuestos”.
Una exhortación vital para honrar el pedido que el maestro Cristino Márquez (quien fue director de la agrupación, además de otros como Martha Roche y Yusleidys Márquez) le hiciera a Elio en sus últimos momentos de vida (parafraseando): “No dejes perder el coro. Has que entiendan su importancia y lo apoyen siempre”.

Ciertamente, ojalá tengamos a esta cofradía por muchos calendarios más y que el llamado de su líder actual (y de Márquez también) encuentre oídos receptivos en dirigentes y sociedad en general.
Más allá del Primero de Mayo y su enorme significado, la persistencia de un grupo con esas características es una manera de defender siempre la cubanía, nuestra identidad y los valores de la Revolución Cubana.
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