Las Tunas

Las Tunas, la ciudad que vive en el corazón de su gente

Las Tunas, la ciudad que vive en el corazón de su gente

Las Tunas.- Hay ciudades que se distinguen por sus monumentos, por la magnitud de sus edificios o por el ruido constante de sus avenidas. Las Tunas, en cambio, se reconoce por algo más profundo: el alma noble de quienes la habitan.

En el oriente cubano, donde el sol parece demorarse un poco más sobre los techos, se levanta esta urbe que ha aprendido a crecer desde la sencillez, un sitio donde ser humilde no es una cualidad excepcional, sino una manera de vivir; donde el saludo en la esquina, la conversación bajo la sombra y la ayuda entre vecinos son parte esencial de la dinámica cotidiana.

Basta recorrer sus calles para descubrir los encantos. El Parque Vicente García es el corazón de la localidad, punto de encuentro de historias, celebraciones y recuerdos. Muy cerca, el Templo Parroquial Mayor San Jerónimo de Las Tunas custodia el paso del tiempo, mientras el emblemático Teatro Tunas abre sus puertas al arte y al frente la Plaza Martiana invita al encuentro con el Apóstol.

En otro punto de la geografía citadina, el Parque Maceo ofrece refugio a la sombra de sus árboles y al diálogo de varias generaciones, mientras el popular Tanque de Buena Vista permanece como un centinela silencioso, que observa desde las alturas el crecimiento de una demarcación orgullosa de sus raíces.

Pero si algo distingue a Las Tunas es su estrecho vínculo con el arte. No por gusto es reconocida como la Capital de la Escultura Cubana. En parques, avenidas y espacios públicos, las obras escultóricas dialogan con los transeúntes, convirtiéndola en una galería al aire libre donde el talento creador forma parte del paisaje.

A ese legado se suman proyectos comunitarios que han echado raíces en el corazón popular, como Zabaleando, iniciativa que desde el barrio siembra participación, sensibilidad y esperanza, demostrando que la cultura puede transformar realidades y acercar a las personas.

También viven aquí tradiciones que el tiempo no ha logrado borrar. Cada año la Jornada Cucalambeana renueva el vínculo con las esencias campesinas, entre décimas, tonadas y el orgullo de una identidad que se resiste al olvido.

En patios, plazas y comunidades sobreviven costumbres heredadas de generación en generación, entre ellas la entrañable caldosa. Alrededor del caldero se reúnen amigos, vecinos y familias para celebrar, conversar y reafirmar un valor que distingue a los tuneros: la capacidad de compartir aun cuando los recursos escasean.

También el béisbol forma parte de la esencia de esta tierra. Cuando juegan los Leñadores, Las Tunas parece latir al mismo compás. En las calles, las casas y los parques se multiplican las conversaciones sobre el último partido, mientras una misma camiseta reúne a generaciones enteras bajo un sentimiento común.

En esa pasión compartida, las transmisiones de Radio Victoria constituyen mucho más que el relato de cada jugada, son un puente que conecta a los tuneros dentro y fuera de la provincia, una compañía habitual que lleva las emociones del juego hasta los hogares y contribuye a fortalecer ese sentido de pertenencia que distingue al pueblo.

No son tiempos fáciles. Las limitaciones materiales, las dificultades económicas y los desafíos de la vida diaria forman parte de una realidad que nadie desconoce. Sin embargo, la gente ha aprendido a no dejar que las adversidades definan su identidad, por el contrario, continúa apostando por la cultura, la educación, las tradiciones y, sobre todo, por la capacidad para tender la mano y compartir lo poco o mucho que tenga.

Quizás por eso resulta imposible hablar de esta urbe únicamente como un espacio geográfico. Es una forma de sentir, es el orgullo sereno de quienes nacieron aquí y de quienes la hicieron su hogar; es la sonrisa que persiste, la hospitalidad que acompaña y la certeza de que, aun en medio de las dificultades, siempre habrá razones para celebrar la vida. Y mientras existan tuneros capaces de conservar las tradiciones, defender la cultura y mirar el futuro con esperanza, esta ciudad seguirá floreciendo como una de las más hermosas expresiones del corazón de Cuba.

/lrc/

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