Las Tunas.- Cada año en el mes de septiembre se celebra el Día de la Enfermería Neonatal y en Las Tunas el festejo tiene el sello del amor y la gratitud de cientos de familias hacia quienes ofrecen la atención humanizada a los bebés que ingresan al Servicio Provincial en el Hospital General Docente Doctor Ernesto Guevara de la Serna.
Con más de 15 años de experiencia, la jefa de enfermera de la Sala de Neonatología, Vilma Utria Peña, reconoce que en este quehacer no solo administran tratamientos, además, garantizan cuidados intensivos y el seguimiento desde los primeros instantes de vida.
«Denotamos por ser un personal sencillo, de muchos conocimientos y un gran corazón, por esa sensibilidad con el paciente y la mamá, experimentamos como propio el dolor de cada pequeñito que lucha por la vida y a la vez la felicidad cuando los entregamos a cada familia».
Alega que en el Servicio la superación compromete a las nuevas generaciones, «nos interesamos por aprender a diario y tratamos de formar a los educandos con los valores y la ética de los profesionales de la salud, pues al concluir sus estudios serán el relevo de mañana en este espacio asistencial con índices de supervivencia que posicionan a la provincia entre las mejores del país», explica Utria Peña quien conoce lo difícil de estar al frente de un recién nacido que no supera los mil 500 gramos.

Entre la nueva generación de enfermeros neonatales, la licenciada Leanne Álvarez Carmenate significa que su labor exige ser vigilantes y percibir las molestias que experimenta cada bebé, además de una sensibilidad extraordinaria para lidiar con el dolor y la esperanza.
«Los enfermeros trabajan con pacientes neonatales en condiciones delicadas por diversos problemas de salud como partos prematuros, defectos congénitos, infecciones, complicaciones quirúrgicas o problemas cardíacos, además de brindar atención a recién nacidos sanos después del parto.
«Si bien la mayoría de los bebés permanecen en el servicio durante uno o dos meses, algunos requieren una estadía hospitalaria por un período más prolongado y ponemos el corazón ante la necesidad de nuestros servicios.
«La Neonatología también es un perfil para crecer desde las aulas y la formación en las jornadas de Puertas Abiertas, fomentando la vocación y el dominio de las técnicas de enfermería», comenta Lianne, quien llegó a este espacio como alumna verticalizada en Pediatría y Neonatología y hoy acumula dos años de servicios.
«Siempre estamos en la primera línea, detectamos cualquier complicación en los niños y le practicamos los cuidados específicos que necesiten».
Durante la jornada, los colegas de la Salud Pública reconocieron la labor de este personal sanitario y destacaron el profesionalismo y la experiencia de un colectivo dedicado a perfeccionar prácticas y procesos en favor del cuidado y la protección de la vida de cada bebé.
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