Las Tunas.- Este 13 de agosto la Casa de la Prensa de nuestra provincia acogió el panel La prensa tunera y los 100 años de Fidel, que devino un emotivo encuentro de tributo al líder histórico de la Revolución Cubana en la fecha de su cumpleaños.
Entre los presentes estaba Pedro Jiménez Espinosa, quien rememoró el 31 de marzo de 1996 en que, siendo el secretario del Partido en Jobabo, el Comandante en Jefe visitó ese sureño municipio.
Ahora recordamos esos tiempos en que el central Perú fue el primero de la provincia en cumplir el plan, marcados por esfuerzos y sueños azucareros en circunstancias adversas. Pero para Pedro la reminiscencia guarda un sabor más dulce que el de la gramínea que retaba sus rutinas: la cercanía de Fidel. Así, el acto previsto al calor de la emoción por la contienda tuvo que cambiar de lugar; era necesario.
“Cuando Julia Pino, compañera del Comité Provincial del Partido, me avisa que Fidel iba a Jobabo, mi corazón se emocionó, imagínense. Aún recuerdo ese momento y sé que late más rápido. Debía esperarlo dentro de la sede municipal del Partido, pues él pasaría por allí. Íbamos a desarrollar el acto en el ingenio, pero entonces decidimos moverlo para La Punta; sabíamos que cuando las personas se enteraran, eso iba a ser multitudinario. Y así fue”, comenta.
La noticia, al correr entre la población, aseguró una presencia gigantesca en la plaza cultural de ese sitio, donde él se dirigió al pueblo, saludó, entregó diplomas y dejó una huella que aún hoy resulta imposible de olvidar.
“En el Partido me hizo algunas preguntas, quería saber de dónde era, qué hacía antes de trabajar en esta organización. Al salir, un mar de personas nos siguió… El parque de Jobabo tenía muchísima gente. Yo iba en la caravana, en uno de los carros, y desde las calles se escuchaba: “Ahí va Fidel”. Es indescriptible el momento. Al llegar, en La Punta no cabían las personas”, evoca Pedro, quien sería luego Primer Secretario del Comité Provincial del Partido en Las Tunas.
Jiménez Espinosa atesora también aquel abrazo que le diera el autor de La Historia me absolverá al terminarse el acto. “No puedo explicar lo que sentí cuando él me abrazó, después de entregarme el diploma del cumplimiento del ingenio. No tengo palabras para describir eso. Me marcó para toda la vida”, apuntó.

En el panel que acogió la sede tunera de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec) también compartieron vivencias, ideas y valores heredados de Fidel el profesor Eugenio Ramos; Katy Báez, directora de Información y Comunicación en la provincia; el fotógrafo Peñita y algunos asistentes. Al final, todos coincidieron en una idea medular: No dejar morir nunca al Comandante… Bien resumió Adalys Ray, presidenta de la Upec en Las Tunas: “Tenemos un compromiso con Fidel, la persona que confió en nosotros”. Ese es el mejor homenaje que podemos hacerle.
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