Las Tunas

La certeza de vencer 73 años después

La certeza de vencer 73 años después

“Los tiempos difíciles son la mejor medida de cada cual, del carácter de cada cual, del coraje y el valor de cada cual, de la conciencia de cada cual, de las virtudes de cada cual y, sobre todo, de las virtudes de un pueblo; y las virtudes patrióticas y revolucionarias no le faltaron ni le faltarán jamás a este pueblo”.

Así dijo el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el año 1992, cuando un panorama sombrío rondaba a Cuba, por el derrumbe del campo socialista y la llegada de una etapa difícil, conocida como Período Especial.

Ahora, los tiempos son mucho más complejos que en la década del 90 del pasado siglo.  Y se agudizan cada día por las órdenes ejecutivas de enero y mayo, que permiten al gobierno de los Estados Unidos recrudecer el bloqueo económico y financiero e instaurar un cerco energético que pretende asfixiarnos.

Ante tamaña ignominia, los cubanos borramos del diccionario la palabra derrota, como se borró hace mucho tiempo el término rendición.  En cambio, repetimos y protagonizamos alternativas, soluciones, transformaciones, esfuerzos y resiliencia.

Compatriotas, son momentos realmente duros.  La economía apenas respira, hay marcadas diferencias sociales, la electricidad se ha vuelto un lujo, los precios alcanzan niveles exorbitantes y la población disminuye y envejece a ritmos acelerados.

Pero, por más difíciles que sean estos días, no hay tiempo para el descanso, ni para el olvido.  Fidel, Raúl, Almeida y otros jóvenes no dejaron morir al Héroe Nacional José Martí en su centenario.  Nosotros no dejaremos morir al líder de la Revolución Cubana, quien el 13 de agosto cumpliría 100 años.

El 26 de julio de 1953 ellos encendieron la llama para construir una nación soberana y en los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes juraron defender esta tierra del imperialismo yanqui.  Es lo que se hace todavía porque las medidas para transformar la economía y la sociedad no implican ceder en los principios de la Revolución.

Tuneros, es momento de unirnos en la acción y aportar, de trabajar y producir, de estudiar y avanzar; solo así podremos salir victoriosos frente a tantas amenazas, incluida una posible agresión armada porque desde Washington nos quieren desanimados y arrepentidos.

Que los sucesos del 26 de julio mantengan su lugar especial en la historia de la Patria es el compromiso con los asaltantes que aún viven y con la memoria de los fallecidos.  Salvar la Revolución es un reto enorme pero posible porque de esta situación tan difícil saldremos, claro que sí.

No nos rindamos ante el imperio que se cree dueño del mundo.  Hagamos lo que nos toca para el presente y el futuro, sin olvidar el pasado porque como dijo el poeta y filósofo español Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana: «Quien olvida su historia está condenado a repetirla».

Han transcurrido 73 años desde aquel julio y la decisión es la misma.  Cuba no se rinde y se mantiene orgullosa e invencible porque tiene la razón, porque ayuda en vez de lastimar y porque ha hecho de la dignidad, la vergüenza y la unidad su carta de triunfo.

Sigamos adelante con la certeza de que saldremos de estas duras circunstancias y con la frente en alto, con la gloria que hemos vivido.

¡Vivan por siempre los héroes del 26 de julio de 1953!

¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!

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