Las Tunas.- A lo largo de los años, el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez estuvo varias veces en la provincia de Las Tunas y en cada una de esas oportunidades dialogó con sus interlocutores sobre las acciones para impulsar el desarrollo del territorio en diversas esferas de la economía y la sociedad.
Fueron encuentros inolvidables para todos los que estuvieron cerca de él porque, con su voz suave y pausada, el Héroe daba clases de humildad, de métodos de dirección y de la responsabilidad individual en beneficio colectivo. Aseguraba que cada problema tenía soluciones y exhortaba a encontrarlas.
Así lo recuerda Fidel Gordo Escobar, coordinador de programas y objetivos en el gobierno provincial, quien coincidió varias veces con el inolvidable revolucionario. De él aprendió mucho para poder impulsar los programas energéticos y el desarrollo del territorio.
“Yo creo que para todos los cubanos, y sobre todo para una generación como la nuestra, haber estado en espacios con el Comandante Ramiro, fue una experiencia excepcional. Era una persona recta y exigente ante lo mal hecho; pero, con mucha sabiduría y siempre con un consejo oportuno.
“Cuando visitaba la provincia, intercambiaba con el Consejo Energético y en esos encuentros pudimos estar cerca. Aprecié su rectitud ante lo mal hecho y su sensibilidad para resolver los problemas. Encontraba soluciones a todo y de él aprendimos que siempre se puede más”.
Gordo Escobar agregó que el inolvidable revolucionario pensaba mucho en los jóvenes, les dedicaba tiempo y les explicaba el papel que les correspondía en cada momento histórico. En ocasiones les narraba su experiencia como combatiente o al frente de diferentes tareas.

“En un momento como este, no debemos recordarlo con tristeza; sino, por las muchas enseñanzas que nos dejó en cada momento”, puntualizó.
/abl/