Las Tunas.- La presentación del filme Neurótica Anónima en la sala Titón, al cierre de las celebraciones por la Jornada de la Cultura Cubana en nuestra provincia, corroboró los esfuerzos del Centro Provincial de Cine por revivir la apreciación cinematográfica en estos predios.
Con el júbilo aún reciente por el desarrollo de un festival Cinemazul a la altura del evento y las exigencias del público, Neurótica Anónima reafirmó los deseos que hay aquí de apreciar el Séptimo Arte.
Dirigida por Jorge Perugorría, con las actuaciones de figuras como Mirtha Ibarra, Roberto Perdomo y Osvaldo Doimeadiós, la propuesta fue felizmente recibida por el público, a pesar del tiempo que demanda su proyección. Precisamente, sobre el amor hacia el mundo del celuloide discursa la trama, donde un grupo de trabajadores se empeña en salvar su cine amenazado de cerrar por peligro de derrumbe.
Basada en una obra de teatro de la autoría de Ibarra (Premio Nacional de Cine, igual que Perugorría), realiza guiños a otros frutos de la cinematografía cubana, en lo que deviene un homenaje a la manifestación.
Así, el largometraje de ficción, que participó además en el Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano, refleja con inteligencia y cierta aureola metafórica, «la historia de Iluminada, una mujer de la tercera edad con un marido alcohólico, que vive en una sociedad bajo la amenaza de una pandemia de salud mental [y] se enfrenta a la pérdida de su único santuario: el cine Cuba, donde lleva 30 años trabajando de acomodadora y usando las películas para escapar de su dura realidad y de su propia neurosis», como cuenta el argumento de esa joya audiovisual.
Paralelamente, al decir de Leonel del Pozo Dinza, comunicador del Centro Provincial de Cine, esta institución desarrolla una serie de iniciativas para despertar el interés de las personas por «las salas oscuras». El uso del cine móvil (pantalla inflable con energía alternativa) es uno de los ejemplos más visibles. Además, se comparten cintas con cierta frecuencia, para adultos e infantes como Calle 232 (estreno ocurrido hace poco) y la popular Vampiros en La Habana, que se proyectará este viernes, a las 5:00 pm, en el teatro Tunas.
Por otro lado, «estamos trabajando para recuperar, poco a poco, nuestra red de instituciones. Tenemos el caso del cine de Manatí, donde se realizan acciones. Además, se mantiene activo el taller Los mil Elpidios, protagonizado por niños y niñas, con los que llegamos a escuelas y otras instituciones. La idea es esa, empujar el cambio, para que los públicos se sientan atraídos por esta expresión artística y lleguen hasta nuestros recintos», explicó Leonel.
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