Las Tunas.- El líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, tuvo la iniciativa del honroso nombre de la Columna 12 Simón Bolívar, que llegó a la entonces Victoria de Las Tunas el 18 de octubre de 1958, cuando se estableció su Comandancia.
En la localidad de San Joaquín, del hoy municipio de Majibacoa en esta oriental provincia, se asentó esa fuerza rebelde que formó parte del IV Frente Oriental, dirigido por el comandante Delio Gómez Ochoa.
Al frente de la Columna 12 estuvo Eduardo Sardiñas Labrada, mientras su segundo jefe y auditor fue el capitán Manuel (Pity) Fajardo Rivero, quien, en mensaje a Fidel, valoró el apoyo de la población campesina a los rebeldes, con la calurosa bienvenida.
También le escribió a Celia Sánchez de las atenciones extraordinarias al soldado rebelde y los cuidados a la tropa, mientras significó el poder brindar garantías a pobres campesinos que solo habían recibido malos tratos por el ejército de la dictadura.
El mensajero
Las valoraciones hechas por el combatiente Pity Fajardo las confirma el periodista tunero Ulises Espinosa Núñez, quien relató vivencias junto a su familia y los argumentos del sentirse obligado a hacer algo por la Revolución al radicarse la Columna 12 en la zona.

Solo 8 años tenía cuando asesinaron a su padre Aquiles Espinosa Salgado, en las Pascuas Sangrientas de 1956; al año siguiente ya sabía de Fidel y quién era Batista, mientras en el próximo conoció al capitán Concepción Rivero que visitaba a su mamá viuda con 7 hijos, en Sabanilla, próxima a San Joaquín.
Espinosa Núñez testimonió su apoyo a la causa revolucionaria como mensajero del capitán Concepción Rivero. Asimismo, compartió anécdotas sobre los avisos que llevaba a las familias campesinas acerca de próximas visitas de los combatientes y sobre el sacrificio de alguna res para compartir sus alimentos con ellos.
«En una ocasión quiso comprometer a mi mamá con matar una vaca en la casa -recordó- estuve de acuerdo, pero ella se negó hasta tirada en el suelo y entonces propuse matar la vaca del otro lado de la cerca que delimitaba nuestro terreno».
Relató cómo, luego de ese incidente, Concepción Rivero hizo la broma de aparecer a caballo vestido de guardia rural con otros dos rebeldes para asustar a la mamá de Ulises, a quien solo le llevaba un dinero.
Ulises Espinosa destacó su ayuda en la distribución de alimentos «Otras veces -añadió el testimoniante- el capitán me mandaba a buscar a la Comandancia de la Columna 12 Simón Bolívar, para enviar alimentos a mi mamá y a los campesinos, que también les daban combatientes de la clandestinidad, junto a ropas y juguetes para fin de año».
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