Las Tunas.- Cuando faltan cerca de dos semanas para el inicio de la Serie Nacional 65, el coach de banca de los Leñadores de Las Tunas, Ángel Sosa, ofreció declaraciones en las que desgranó los pormenores de la preparación del equipo, los retos que enfrenta la tropa verdirroja y las claves que, a su juicio, definirán la suerte del conjunto en la próxima campaña.
Sosa, quien ha sido parte fundamental del cuerpo técnico que llevó a Las Tunas a la cima del béisbol cubano, no escondió las dificultades para la confección final del equipo.

«La preparación la comenzamos con alrededor de 60 atletas. Muchos de estos en edad juvenil y después de varios cortes llegamos hasta la cifra final de 32, redondeando lo máximo posible la nómina y manteniendo atletas juveniles con perspectiva para otros años, pero sabíamos que para esta serie era muy difícil que esos atletas hicieran el grado en el equipo», explicó.
Un plan de entrenamiento bajo la lupa nacional
El coach reveló que el plan de entrenamiento de Las Tunas ha sido objeto de análisis a nivel nacional.
«Ya nosotros fuimos objeto hace dos años de la discusión de los planes de entrenamiento porque la sección técnica metodológica nacional se interesó por el resultado y cómo era el plan. Lo tuvimos que discutir ante la sección técnica metodológica y en esa oportunidad me tocó a mí», recordó Sosa, quien defendió la evolución del programa.
«Un plan de preparación que viene desde que existía el centro de entrenamiento y ha sufrido cambios. Además se ha adaptado a las situaciones reales de los equipos durante estos años. Este conjunto de hoy tiene una característica distinta a otros equipos anteriores», subrayó.
Sosa contextualizó la carga competitiva que han soportado los peloteros tuneros.
«Este es el quipo que más juegos ha efectuado: alrededor de 420 partidos en estos tres últimos años, casi 140 encuentros por año. Si usted suma el tiempo de competencia, la Serie Nacional son casi cinco meses y medio y además la Liga Élite, eso te da casi un tiempo de competencia de ocho meses. Súmele entonces solo tres meses de preparación», detalló.
El resultado es preocupante: «Estos atletas de hoy tienen un descanso de aproximadamente entre 21 días a un mes. Son peloteros que han venido trabajando y hay que tener en cuenta el rigor por la edad. Hemos tenido que estar haciendo algunas especificidades en los entrenamientos con atletas como Yosvani Alarcón y Yudier Rondón, que son deportistas de peso».
Las ausencias: Las Tunas si pierde peloteros
Uno de los puntos más críticos que abordó Sosa fue el de las ausencias. «Hoy tenemos 17 jugadores que podrían formar parte del equipo Las Tunas y no están aquí por diversas razones. Hoy son 17, y anteriomente otros ocho estan ausentes o sea que Las Tunas si pierde peloteros año tras años. Muchos de estos atletas que no están también podían estarse jugando el puesto», afirmó, desmintiendo la percepción de que Las Tunas es un equipo «hecho».
La filosofía del trabajo: estadísticas y rendimiento
Sosa profundizó en la metodología que ha dado resultados al equipo.
«Las estadísticas son fundamentales. Han sido importantes para obtener el triunfo. Ya sea la estadística del rendimiento en la competencia, que es la que nosotros utilizamos para hacer el plan de entrenamiento. Eso nos lo enseñó mucho el alto rendimiento, porque nosotros los planes de entrenamientos los hacemos basados en el rendimiento competitivo del atleta», señaló.
El coach distinguió entre forma deportiva y forma competitiva. «Yo puedo tener un swing en los niveles del swing óptimo, sin embargo no tener el tiempo de swing con el pitcheo. Yo estoy bien deportivamente, como yo digo, pero competitivamente no estoy bien. Y eso es fundamental», ejemplificó.

El control de los lanzamientos es otra arma del cuerpo técnico. «Se lleva un control de los pitchers: en qué etapa se cansan, en qué etapa no, cuántos lanzamientos tienen. Eso nos ha dado un gran resultado porque hemos sabido manejar el bullpen en función de la victoria del equipo», destacó.
En el aspecto defensivo, mencionó el trabajo de Jorge «Chichi» Hierrezuelo: «Usted le pueden preguntar a qué mano un jugador hizo más errores, para la izquierda o para la derecha, si en tiro o si en fildeo, porque la anotación te da el error nada más, no te da si es en tiros o en fildeo, en qué situación de juego, si costó carrera o no. Chichi es un entrenador que domina todos esos aspectos».
El desafío ofensivo: sin cuarto bate, con más velocidad
Sosa fue transparente sobre las limitaciones del equipo en el aspecto ofensivo.
«Nosotros perdimos al cuarto bate, Yordanis Alarcón. No teníamos cuarto bate en este equipo y Yordanis es el pelotero que mejor batea para la mano contraria, sin embargo lo pusimos de segundo bate y no funcionó. En ocho juegos había bateado seis veces para doble play, entonces lo cambiamos para el cuarto turno en la alineación. Probamos con él ahí y le puedo decir que Alarcón es el cuarto bate ha tenido el mejor resultado de su vida en cuanto al aporte al equipo», reveló.
El coach reconoció que el poder ha disminuido. «El equipo que ganó el título en la Serie Nacional 63 no se parece en el factor poder en nada a este equipo de ahora. Tenemos que trabajar más en la construcción de las carreras. Si no hay un buen corrido de base, es difícil poderlo hacer. Hemos perdido un factor de poder, pero hemos ganado en la velocidad en las bases y tenemos que utilizar esto en función del juego de béisbol», argumentó.
«En Grandes Ligas cualquiera te hace una alineación porque te la hacen en función del poder. Nosotros tenemos que hacer la alineación en función de la construcción de la carrera, porque la tenemos que estar construyendo», sentenció.
Tres fases para una temporada larga
El coach explicó la planificación competitiva. «Lo dividimos en tres fases. Una primera fase que son los 24 primeros juegos, con la zona de acá de nosotros y ahí puede estar el primer chequeo de evaluación. Después un segundo corte que va a depender de cómo estén los resultados en esa primera fase. Y una tercera fase que es en los playoffs, porque nosotros sí, con todo lo que tenemos, pensamos que tenemos un equipo que pueda luchar por la clasificación. Ya después de la clasificación es otra cosa: ya metidos ahí, nosotros sabemos jugar un poquito más que otros y tenemos peloteros que conocen cómo jugar en la postemporada», expresó con confianza.
El reto de insertar a los jóvenes
Uno de los aspectos que más preocupa a Sosa es la integración de los atletas jóvenes al equipo.
«Nos queda eso de insertar a todos estos atletas jóvenes en lo que es la profesionalidad. Hay atletas que hay que irlos metiendo en ese grupo, que se van a ir metiendo, se lo van a ir ganando. Tenemos que moldear muchos caracteres, muchas formas y muchas cosas que hay ahí y llevarlo al trabajo en equipo», manifestó.
Sobre las dificultades que enfrentan, fue claro: «Tenemos atletas sub-23 que se nos pueden ir dentro de la competencia. Es por eso que la conformación del equipo que se hizo está previendo casi todas estas cosas: cuándo se va este atleta, cuándo entra este otro».
Optimismo y compromiso
A pesar de los obstáculos, Sosa mantiene la confianza en el grupo.
«Nos quedan cosas por trabajar, pero en eso estamos. Nosotros no nos vamos a cansar de trabajar y haremos todo para que lleguen los resultados», concluyó el coach, dejando claro que el compromiso del cuerpo técnico con el equipo tunero es inquebrantable.
Las declaraciones de Ángel Sosa pintan el panorama de un conjunto que, lejos de la imagen de favorito inamovible, enfrenta una temporada de desafíos con una mezcla de juventud y experiencia, apoyada en un meticuloso trabajo estadístico y una filosofía de juego adaptada a sus circunstancias.
Los Leñadores, una vez más, buscarán demostrar que su fortaleza no radica solo en los nombres, sino en la capacidad de sobreponerse a la adversidad.
/lrc/