Las Tunas.- «La radio es mi vida», es una frase recurrente en quienes transitan este apasionante medio. Hay quien llegó desde niño, llevado de la mano de su tutor, involucrado en algún proyecto o, sencillamente, avivando el fuego de la vocación (quizás sin saberlo) entre consolas y micrófonos.
Hay quien se fue y volvió, quien nunca ha podido desprenderse y quien descubre el hechizo por primera vez.
Hay quien tuvo que crecer entre grabaciones de cinta y programas en vivo. Quien vivió coberturas memorables como las visitas del Comandante en Jefe a Las Tunas y el que, al calor de estos tiempos, derrota la desidia y sortea la contingencia energética, porque sabe que el oyente es su razón de ser.
La radio es un organismo vivo, donde todos aportan, desde el técnico que hace malabares para mantener funcionales los equipos hasta el periodista que, en la calle, entre los vericuetos de la noticia y el palpitar de la cotidianidad, informa, analiza, conmueve…
Radio Victoria cumple 73 años y mucho podría escribirse de esta señora emisora que ha surcado el éter ante múltiples desafíos para llegar al corazón del pueblo. Allí, en esta casa sonora, han dejado sus sueños y energías innumerables profesionales: Oraldo Solís, Florencio Lugones, Oscar Herrera, Abel Peña, Marina Martínez, Mirtha Baldoquín… ¡Tantos!
También es el lugar que ha tenido que seguir adelante, aun sabiendo que algunos imprescindibles como Metodio Diez, Hiram Sánchez, Yusdel Rojas y Luis Manuel Quesada Kindelán, ya no están… Pero, aunque la muerte nos haya apretujado el pecho alguna que otra vez, el legado permanece… Y lo hace entre los que peinan canas, pero también en el ímpetu de jóvenes como los del Pikete Podcast.
Radio Victoria es el hogar de muchos que, como Idania Torres o Aliuska Barrios, la han convertido en su segunda casa. Es el remanso que hizo que los hermanos Frank Zamora Núñez (Pancho) volviera luego de jubilarse, porque los realizadores de sonidos son especie de escuderos para el trabajo periodístico y la programación, en general. Es el sitio al que llegó un oyente de una provincia vecina para conocer a Maura Peña, «la voz de Momentos» y al que algunos, como el locutor Jorge Carbonell, vienen siempre dispuestos a hacer pruebas de mesa y llevar a cabina toda su sapiencia.
La radio también es crecerse ante desafíos como los días de huracán, la covid-19 y ahora, en que los apagones golpean «el minuto a minuto», pero nunca el sentido de pertenencia de la gente de «Victoria».
Se trata de locutores, guionistas, asesores, directores, artistas y otros guerreros, luchando por sacar adelante un medio que, en su concepción original, no debe detenerse.
Ha quedado atrás aquel 20 de septiembre de 1953, las circunstancias son otras, pero la nueva hornada se sabe heredera de esos valientes que, desde la otrora CMKT Radio Circuito, echaron a andar una programación amplia y variada, orgullo de los tuneros.
Así, de cierta forma, en cada batalla contra los demonios cotidianos, sigue latente la estampa de Rafael Urbino y otros tantos inolvidables.
Hoy, desde la calle Colón número 157, emana la señal estereofónica que hace vibrar corazones. Pero también llega a las redes sociales, se acerca a la comunidad y expande sus contenidos con nuevas iniciativas.
Radio Victoria late por la efervescencia de sus hijos, en rutinas tan complejas como necesarias, sostenidas durante más de siete décadas. Que en este nuevo aniversario surque el éter también el agradecimiento a todos los que, ayer y hoy, la han mantenido viva.
/abl/