Las Tunas.- Hace pocas jornadas se celebró el Día Internacional de la Conservación del Suelo, uno de los recursos naturales más importantes para la producción de alimentos y que se atiende en la provincia de Las Tunas con el empleo de técnicas agroecológicas.
Poco a poco, las fincas tuneras se han incorporado al Movimiento Agroecológico de Campesino a Campesino, impulsado por la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños desde el año 1997 para producir alimentos en espacios sanos y con respeto al medio ambiente.
En buena medida, han priorizado el uso de abonos orgánicos como el biocompost, el estiércol animal y el humus de lombriz, así como otras iniciativas que permiten la revitalización de los suelos; por cierto, más del 80 por ciento presenta altos niveles de erosión, poca profundidad efectiva y salinidad.
Los productores tuneros también aplican la rotación de los cultivos, especialmente con leguminosas que aportan nitrógeno al suelo, y la siembra de cultivos de cobertura; o sea, mantener el suelo con plantas beneficiosas o con restos de cosechas anteriores.
Se suman el uso de bueyes para la roturación de la tierra, el traslado de las cosechas y el acarreo de la leche; además de la surca contra la pendiente, el laboreo mínimo y especialmente la rotación de los diferentes renglones pues no todos requieren los mismos nutrientes.
Otra alternativa que se consolida en Las Tunas para proteger la superficie es el uso de cercas vivas en áreas de pastoreo, lo que evita la contaminación del terreno con postes de concreto o la tala indiscriminada de árboles en busca de troncos fuertes.
Incluso, esa iniciativa gana adeptos entre los productores de los ocho municipios porque a la vez que protegen los suelos, generan follaje para el alimento animal, funcionan como áreas de sombra y disminuyen el impacto negativo del cambio climático.
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