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Delegación cubana lista para Santo Domingo 2026: Asistirán 506 atletas en medio de un contexto complejo

Delegación cubana lista para Santo Domingo 2026: Asistirán 506 atletas en medio de un contexto complejo

La delegación que representará a Cuba en la XXV edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, con sede en Santo Domingo, República Dominicana, estará conformada por 506 deportistas, cifra que supera los 494 que asistieron a la cita anterior en San Salvador 2023. Este logro se alcanza pese a un contexto de severas limitaciones económicas y logísticas, agravadas por el bloqueo estadounidense, que ha impactado directamente la preparación de los atletas cubanos.

Así lo dio a conocer este miércoles José Antonio Miranda, director general de Alto Rendimiento del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), durante el programa televisivo Mesa Redonda dedicado a informar sobre los preparativos, composición y objetivos de la delegación cubana a la justa regional.

Miranda subrayó que el ciclo olímpico actual, que ya acumula dos años, ha resultado “un reto sin precedentes para el deporte cubano, teniendo en cuenta la complejidad y el contexto en que se ha desarrollado la preparación”. Añadió que las condiciones económicas del país, sumadas al impacto del bloqueo, han afectado áreas vitales como la transportación aérea, la alimentación, la recuperación de los atletas, el suministro energético, la adquisición de recuperantes y de ropa especializada.

“Ha tenido una incidencia muy grande en la preparación durante todo este periodo, que incluye las clasificaciones tanto para los Juegos Centroamericanos como para los Panamericanos”, puntualizó.

Ante este panorama, el INDER ha recurrido a experiencias de ciclos anteriores, como las aplicadas durante la pandemia de la COVID-19 para los Juegos de Tokio, y ha implementado un redimensionamiento metodológico y logístico. Miranda destacó el “alto componente de innovación y ciencia” incorporado a la preparación, así como las alianzas con organismos e instituciones para sortear las dificultades.

“El primer gran logro —afirmó— es haber logrado clasificar 506 atletas, en 37 deportes y 43 disciplinas, superando la delegación de San Salvador 2023”. Este resultado, insistió, adquiere mayor valor por las circunstancias en que se alcanzó.

Objetivos claros: Podio regional y proyección olímpica

Los objetivos de la delegación cubana para Santo Domingo 2026 se mantienen en la línea trazada para el cuadrienio: figurar entre los tres primeros países del medallero, evaluar las reservas deportivas con miras a Los Ángeles 2028 y al ciclo de 2032, y lograr la mayor cantidad posible de clasificaciones directas a los Juegos Panamericanos. En esta edición, 19 deportes otorgarán plazas para Lima.

“Es una gran oportunidad”, enfatizó Miranda, “para lograr un mayor número de clasificaciones en deportes importantes, a pesar de las complejidades logísticas”.

Los Juegos se inaugurarán el 24 de julio, aunque algunas disciplinas, como el polo acuático, comenzarán el día 20, por lo que los primeros contingentes viajarán desde el 19. La clausura está prevista para el 8 de agosto. El programa incluye 501 pruebas —45 más que en El Salvador— y 56 disciplinas deportivas, distribuidas en cinco sedes principales, con el centro olímpico como escenario central.

Cuba concentrará su delegación en el área metropolitana y el centro olímpico Juan Pablo Duarte, mientras que el fútbol competirá en Santiago de los Caballeros y el remo y canotaje en Barahona.

La delegación cubana presenta una edad promedio de 25 años. Solo el 32 % de los atletas tiene experiencia previa en Juegos Centroamericanos, lo que evidencia la apuesta por el relevo generacional. Los 506 deportistas representan a todas las provincias del país y a 103 municipios, y Cuba estará presente en el 72,3 % de las pruebas convocadas (362 de 501).

Entre las figuras destacadas, María Félix Arriaga, medallista de oro en lanzamiento de desvío en San Salvador 2023, declaró: “Nos estamos esforzando y entrenando duro para alcanzar los mejores resultados. Las competencias nunca son fáciles, siempre tenemos rivales fuertes”, en alusión a las competidoras de Venezuela y República Dominicana.

Ciencia y metodología: Respaldo a la preparación

Oscar Nuevo Reyes, director técnico metodológico de Alto Rendimiento del INDER, coincidió en que “la primera medalla de oro de estos Juegos, aún sin comenzar, es lograr 506 atletas clasificados”. Reconoció que las circunstancias han sido las más adversas para el deporte de alto rendimiento en Cuba, y valoró como “satisfactorio” el desempeño de entrenadores, comisiones nacionales y todo el personal vinculado a la preparación.

El plan de trabajo se articula en cuatro dimensiones: trabajo político-ideológico y formación de valores; soporte logístico e innovación deportiva; gestión de necesidades materiales y financieras; y un sistema de control técnico-metodológico basado en la automatización y la inteligencia artificial, mediante el proyecto IAD Sport.

Tras los Juegos Panamericanos Junior de Asunción, en septiembre pasado, comenzó el ciclo de preparación. Se presentaron 102 planes de entrenamiento, de los cuales se aprobaron 97 (95 %). En enero de 2026 se sumaron 27 planes adicionales, con especial énfasis en el atletismo, que diseñó 14 pruebas con proyección de medallas.

Se realizaron seis chequeos de preparación y rendimiento. La evaluación final, cerrada el 24 y 26 de junio, arrojó que dos deportes —voleibol de playa y taekwondo— obtuvieron la calificación de Muy Bien; 27 deportes, Bien; seis, Regular; y solo uno, Mal: los clavados, aunque sus dos principales figuras, Anisley García y Frank Abel, se preparan en Canadá. El 85 % de las evaluaciones fueron positivas.

Nuevo Reyes subrayó el uso de tecnología e innovación, con la determinación de indicadores de rendimiento por deporte y la automatización del control a través de la plataforma DEPORT, que incorpora inteligencia deportiva.

El directivo alertó sobre el fortalecimiento de los principales rivales regionales. México, según declaraciones de su Comité Olímpico, ha invertido más de 200 millones de dólares en su preparación, con el objetivo de recuperar la hegemonía que ostentó hasta 1966 y que Cuba mantuvo desde 1970 hasta 2014. Colombia, por su parte, ha mejorado en atletismo, pesas y ciclismo, con apoyo privado. República Dominicana, como anfitriona, aprovechará sus ventajas de sede y cuenta con potencial en béisbol, voleibol, taekwondo, karate, lucha, boxeo y atletismo; en El Salvador 2023 obtuvo 25 títulos.

No obstante, Cuba mantiene su liderazgo histórico con 1925 medallas de oro en la historia de los Juegos, cifra que lo convierte en el país más laureado y con más ediciones ganadas. Esa tradición, dijo Nuevo Reyes, “es una fortaleza que lleva nuestra delegación para luchar por buenos resultados”.

Proyecciones y deportes estratégicos

Entre los deportes con mayores opciones de aportar al medallero cubano sobresalen el atletismocon una proyección de 29 medallas (12 de oro)—, los deportes de combate (boxeo, lucha, judo, taekwondo) y las disciplinas de precisión, fuerza rápida y resistencia (tiro, canotaje, levantamiento de pesas, remo).

Se han elaborado tres versiones de pronósticos, basadas en estudios de rivales y actuaciones recientes. La evaluación general indica que el 80,5 % de las preparaciones ha sido positivo, lo que respalda la confianza en el desempeño de la delegación.

Ante las limitaciones, el INDER aplicó la llamada “matriz de cuadrantes”, que define siete deportes en el primer cuadrante: aquellos que aportan la mayor cantidad de medallas en juegos regionales y, además, títulos olímpicos. Estos son boxeo, lucha, judo, canotaje, atletismo, levantamiento de pesas y taekwondo.

Dichas disciplinas recibieron mayor protección y seguimiento en cuanto a aseguramientos técnicos, logísticos y cumplimiento de la ruta crítica, aunque no se logró el 100 % de lo planificado en salidas al exterior y bases de entrenamiento.

Las semanas previas a la salida hacia Santo Domingo se aprovecharán para corregir deficiencias detectadas en competencias preparatorias y ajustar los últimos detalles de la preparación. “Tenemos ventanas de tres o cuatro semanas que nos permiten todavía terminar la preparación con un alto estándar”, concluyó Nuevo Reyes.

El directivo fue enfático al afirmar que “el deporte cubano siempre ha trabajado con la concepción de deportes estratégicos, deportes priorizados”. Sin embargo, reconoció que las circunstancias actuales han obligado a dar un paso más allá, una decisión que, según matizó, no se tomó a la ligera.

“Ahora tuvimos que aplicar que no es lo ideal, no hubiéramos querido tener que hacerlo, pero tuvimos que aplicar la matriz de cuadrantes”, sentenció Nuevo Reyes. Este instrumento de planificación ha permitido clasificar las disciplinas según su capacidad para aportar títulos y preseas en certámenes clave. En este esquema, el primer cuadrante agrupa a los siete deportes que reciben una atención diferenciada.

El directivo detalló que “el primer cuadrante son esos deportes que dan la mayor cantidad de medallas en juegos regionales, pero que además dan título en juegos” de máximo nivel. Entre ellos, mencionó explícitamente a la lucha, el judo, el canotaje, el atletismo, el levantamiento de pesas y el taekwondo.

Según explicó Nuevo Reyes, estos deportes “tuvieron una mayor protección”, lo que se traduce en un acompañamiento integral: “un mayor acompañamiento y un mayor seguimiento desde el punto de vista de los aseguramientos técnicos, material, logístico, el cumplimiento de las rutas críticas”.

Para Nuevo Reyes, esta dinámica responde a una máxima irrenunciable en tiempos de escasez: “la parte también de esa dinámica con la que hay que actuar en estos tiempos cuando los recursos escasean, también uno tiene que optimizar esos recursos y ponerlos en función de resultados eficientes de aquellos que nos pueden aportar”

La ciencia aplicada al deporte

En el espacio de la Mesa Redonda, Alfredo Quintana, director del Centro de Investigaciones del Deporte Cubano, ofreció un detallado panorama sobre el papel de la ciencia en el alto rendimiento y los nuevos paradigmas que guían el trabajo metodológico en la mayor de las Antillas.

Quintana explicó que la red de ciencia deportiva tiene como instituciones fundamentales al Instituto de Medicina Deportiva y a su propio centro, el cual “a través del sistema de programas y proyectos desarrolla prácticamente toda su actividad” en coordinación con la universidad y con otras entidades fuera del sistema deportivo.

En este sentido, resaltó que “el trabajo de gestión del centro hoy se fortalece mucho con la interacción que tiene con los parques científicos, sobre todo en Matanzas y La Habana”, así como con centros de investigación de las Fuerzas Armadas y, novedosamente, con empresas no estatales que están en función de apoyar.

Uno de los ejes centrales de su exposición fue la búsqueda de soberanía tecnológica. “Eso es un gran reto que tiene la ciencia cubana hoy en el deporte”, afirmó, y añadió que “no es secreto para nadie que el seguimiento de un proceso tan complejo como el entrenamiento deportivo requiere de un monitoreo continuo, un monitoreo sistemático”.

Reconoció que “hay datos que se pierden en prácticamente en sesiones de entrenamiento” y que una gran deficiencia histórica ha sido “no contar con información, no contar con antecedentes históricos”. Hoy, aseguró, se está trabajando en construir bases de datos que permitan un seguimiento continuo.

Sobre los pilares del rendimiento, Quintana fue claro: “Primeramente el entrenamiento, el proceso pedagógico de entrenamiento deportivo, pero también a esto se suman dos pilares, que es la nutrición y el descanso”.

Advirtió que “estos dos pilares están en las condiciones actuales seriamente afectados”, por lo que “la calidad del entrenamiento deportivo tiene que ser óptima”, y eso se basa sobre todo en el control.

El director del CIMA explicó el paradigma de trabajo que han desarrollado, basado en las teorías más aceptadas sobre el control integral. Precisó que “control integral no es más que investigación integral y profunda y por etapas de todos los procesos de adaptación del individuo ante la carga de entrenamiento”, incluyendo también la carga de competición.

Enfatizó que “cuando se habla de esta investigación no estamos hablando solo de una investigación del deporte, estamos hablando de investigación de cada uno de los atletas”, y subrayó la necesidad de ver el proceso de forma holística, integral e individualizada, como un principio básico.

Puso como ejemplo el seguimiento a una atleta joven en pleno desarrollo, con miras a los Juegos Olímpicos. “Partimos siempre de un principio que es que el entrenador es el investigador principal”, afirmó Quintana, y añadió: “Nosotros estamos tratando de promover en el trabajo el respeto a la figura del entrenador como líder investigativo y vernos como una entidad asesora, una entidad que apoya”.

En el caso puntual de esta deportista, detalló que han identificado sus patrones genéticos, sus conductas genéticas y sus potencialidades más marcadas, para a partir de ahí generar investigaciones que permitan tomar decisiones, como la electrificación de la carga del entrenamiento. Para ello, dijo, “hemos estado monitoreando sobre todo el descanso”, lo que permite determinar si están listos o no para pasar a una testificación del entrenamiento.

También mencionó los estudios biomecánicos, dirigidos a aprovechar el potencial en el incremento de la coordinación, base del desarrollo técnico. En el caso del levantamiento de pesas, deporte de precisión técnica extrema, señaló que las mediciones de velocidad y aceleración permiten inferir el rendimiento máximo del sistema neuromuscular y eliminar subjetividades en la toma de decisiones sobre los pesos a levantar.

 “Cuando tenemos esa información con mediciones objetivas, podemos eliminar en cierta medida la subjetividad en la toma de decisión y poder buscar un rendimiento lo más acertado posible”, afirmó.

Quintana enmarcó este trabajo dentro del sistema de preparación hacia los Juegos Centroamericanos, como una etapa estratégica. Subrayó que “hoy a veces un resultado se decide precisamente por esa precisión científica”.

Actualmente, el centro trabaja con esa infraestructura en deportes como canotaje, atletismo y levantamiento de pesas, y también brinda asesoría metodológica en otros, aprovechando la demanda establecida por los colectivos técnicos. Todo esto se constata con el monitoreo de variables que permiten relacionarse e integrarse con la elaboración del rendimiento a partir de los datos que aporta la competencia.

Quintana destacó que han desarrollado un paquete científico-tecnológico como herramienta de control, configurado a partir de las necesidades de las federaciones deportivas nacionales. Mencionó el caso del boxeo como pionero en este desarrollo desde 2013, donde han entrenado a entrenadores de todas las provincias para adaptarse al sistema, crear perfiles de usuario e interactuar con los datos del entrenamiento y los datos biomecánicos.

Un aspecto relevante de su intervención fue el cambio de enfoque hacia el trabajo en el terreno. “Históricamente las tríadas médicas funcionan en el terreno. Nosotros hoy estamos convertidos también en elementos de investigación en terreno”, afirmó. Explicó que han creado modelos alternativos de medición para realizar pruebas en las condiciones deportivas y no solo en el laboratorio, y que están trabajando mucho el estudio del factor que antes no tenían controlado, con resultados muy interesantes.

Finalmente, Quintana explicó que el sistema cuenta con tres modelos: uno para el alto rendimiento, otro para los atletas de alta perspectiva inmediata que están transitando al alto rendimiento, y un tercero para el combinado contigo, que permite identificar potencialidades para una mejor orientación deportiva y una selección más eficiente.

Reconoció que “hasta ahora en esta etapa sobre todo es cuando más problemas hemos tenido” en ese sentido. No obstante, valoró que “algo que parecía lejano en el tiempo”, como tener un polo de la ciencia dedicada al deporte, hoy es una realidad.

Boxeo cubano en los Centroamericanos

El capitán del equipo cubano de boxeo, Julio César La Cruz, compareció en la Mesa Redonda para hablar sobre los próximos compromisos internacionales y el papel que le corresponde como uno de los veteranos del deporte cubano. El campeón olímpico fue claro al definir su misión actual: “tengo que ser un líder impulsor a la nueva generación que va a ser el relevo del futuro del deporte cubano”.

Sobre su participación en los próximos Juegos Centroamericanos, La Cruz aseguró que llega “con parámetros muy altos y con otra misión, buscar la cuarta corona centroamericana, que me pondría como líder histórico en el museo como único boxeador con cuatro coronas centroamericanas”.

El boxeador hizo una evaluación positiva de la delegación que asistirá a la cita regional y se atrevió a pronosticar: “esta delegación va a ser mucho mejor que la del San Salvador 2023”. Además, lanzó un ambicioso augurio: “me atrevo a decir que en estos Juegos Centroamericanos va a llegar la primera medalla histórica de oro en boxeo femenino”.

En cuanto al boxeo femenino, La Cruz destacó las gestiones de la Comisión Nacional y la Federación Cubana de Boxeo, que han permitido concretar una preparación en China para las muchachas. Valoró que esa experiencia será importante porque “van a estar entrenando con las mejores boxeadoras del mundo y a nivel olímpico”, y recordó que China cuenta con tres campeonas olímpicas bajo la dirección del profesor Raúl Fernández. 

“Creo que eso va a ser una inyección”, afirmó, y añadió que el pueblo cubano va a gozar y disfrutar con el desempeño de estas atletas, a las que calificó de “muy valientes y muy preparadas”.

También elogió el trabajo del entrenador Ricardo Saavedra, al frente de ese equipo, a quien consideró “uno de los mejores entrenadores de todos los tiempos que ha dado el boxeo cubano”, y aseguró que está aportando todo su conocimiento y experiencia.

Posibilidades de medallas para Cuba

Finalmente, José Antonio Miranda, director general de Alto Rendimiento del INDER, ofreció detalles sobre la preparación y el calendario competitivo de cara a los próximos Juegos Centroamericanos. “Hemos estado cumpliendo con los propósitos que nos hemos trazado en cada uno de los deportes de forma general”. No obstante, reconoció que “los calendarios competitivos han ido variando en todos los modos, nunca se parece uno al otro”, y explicó que esto depende mucho de la sede.

Miranda precisó que en esta ocasión el calendario prepara a la delegación para los últimos dos días de competencia, donde se concentra el mayor número de opciones de título. Señaló que “a partir del día 25 es que tenemos la posibilidad de que todos los días del calendario competitivo haya opciones de medalla”, pero advirtió que la mayor concentración se produce el día 6 y el día 7, cuando coinciden el atletismo, el ciclismo y el canotaje, este último al final del programa.

El director general fue puntual al señalar cuál debe ser la primera medalla de oro para Cuba. “La primera medalla de oro que da a partir del día 25 debe estar en la contrarreloj del ciclismo que comienza a las 8:30 de la mañana”, afirmó. Agregó que posteriormente hay tres finales de judo con posibilidades de medalla. 

Miranda también subrayó que “los tres últimos días del evento concentran la mayor cantidad de títulos de la delegación cubana”, en referencia a las jornadas 5, 6 y 7 del calendario.

En otro orden, el directivo resaltó la importancia del sistema de control que ha permitido evaluar la estrategia deportiva.

“Todo esto tiene un sistema también de control que se ha venido trabajando”, dijo, y añadió que “hay un sistema del organismo que nos ha permitido evaluar todos los meses la estrategia del deporte y hacia adónde vamos en los Juegos Centroamericanos”. Valoró que este mecanismo “ha sido importante en todo lo que hemos logrado en este tiempo con vista a cumplir ese objetivo”.

(Tomado de Cubadebate)

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