Las Tunas.- La receptora tunera Rosangela Jardines ya entrena con parte de la selección cubana de softbol femenino en la Escuela Superior de Formación de Atletas de Alto Rendimiento (Esfaar) «Giraldo Córdova Cardín», en la capital del país.
Su preparación está enfocada en la fase de grupos de la Copa Mundial de Softbol Femenino WBSC 2026, donde volverá a aportar su liderazgo detrás del plato.
El calendario de Cuba será intenso en este evento. El debut está previsto para el 16 de junio frente a Taipéi de China. Luego enfrentarán al anfitrión República Checa el día 17, a Canadá y Australia en doble jornada el 18, y cerrarán la fase regular contra Italia el 19.
Cada partido será clave en un grupo donde la experiencia internacional de los rivales marca la diferencia. El sistema de clasificación establece que todos los equipos se enfrentarán entre sí. Los dos primeros lugares jugarán la final del grupo, mientras que el tercero y cuarto disputarán un repechaje.
Clasificarán a la fase final el ganador de la final y el vencedor del duelo entre el ganador del repechaje y el perdedor de la final. Se trata de un formato que obliga a mantener la concentración en cada salida al terreno.
Este torneo llega en un momento crucial para el softbol cubano. Además de ser el inicio del ciclo olímpico rumbo a Los Ángeles 2028, servirá como preparación para los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo 2026.
La participación en Praga permitirá medir fuerzas ante rivales de élite y evaluar el nivel competitivo del plantel.
Cuba obtuvo su clasificación a esta Copa Mundial tras conquistar la medalla de bronce en el Campeonato Panamericano celebrado en Colombia en 2025.
Ese resultado aseguró su presencia entre las mejores selecciones del continente y abrió el camino hacia este nuevo reto internacional.
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