Las Tunas.- Con una trayectoria que incluye Juegos Olímpicos, tres Panamericanos y una vida dedicada al softbol, Yamila Del Carmen Flor Castillo —actual Directora del Combinado Julio Antonio Mella— contó su historia entre lanzamientos y bateos.
La gloria deportiva de la provincia de Las Tunas lleva su sello, aunque su camino comenzó lejos de allí, en los terrenos del Fajardo holguinero.
“El softbol comienza en el Fajardo, es donde yo conozco este deporte, en el Fajardo de Holguín, participando en los Juegos Inter- EPEF. Mi debut en la primera categoría con Granma y jugué durante 15 años”, recuerda Yamila.
Desde pequeña, la pasión la llevó a empuñar el bate: “Desde edades tempranas yo vivía en la salida de Jobabo, teníamos una finca y jugaba pelota con los muchachos. Hay diferencia entre el béisbol y el softbol, pero mi adaptación fue rápida ”.
Ese origen humilde y casi callejero no impidió que su evolución fuera meteórica. “En mi época no existía la pirámide de desarrollo —explica—, creo que tuve bastante evolución, quizás muchos defectos técnicos por no haber pasado por una pirámide, pero en poco tiempo llegué rápido a un equipo nacional”.
Entre sus principales escenarios figuran Juegos Centroamericanos, tres Panamericanos y, el sueño máximo de cualquier atleta, unos Juegos Olímpicos. Sin embargo, Yamila destaca por encima de las medallas el afecto familiar: “La unión familiar, el apoyo que he tenido por mi familia y el haber participado en unos Juegos Olímpicos”.
Lo más triste, admite, llegó en 2003: “Quizás lo más triste fue la elección que tuve que me llevó a salir del deporte”.
Hoy, desde la dirección, su experiencia en el terreno le resulta invaluable. “Me sirvió mucho la práctica del softbol para dirigir y crear las condiciones, las bases —afirma—, quizás para la vida profesional me ayudó bastante”. Y aunque la nostalgia la acompaña —“cada atleta va siempre a sentir esa nostalgia por el deporte”—, Yamila sigue vinculada al softbol todos los domingos en El Millo, dirigiendo el equipo de Copextel y soñando con un regreso: “Me gustaría que algún día volviera a nuestra provincia ese deporte femenino”.
Para las nuevas generaciones, su mensaje es claro: “El deporte es sacrificio, es entrega, es disciplina, es responsabilidad y mucho amor sobre todas las cosas. En estos tiempos difíciles, sobre todo hay que ponerle mucho corazón y mucho deseo de hacer las cosas”.
Yamila Flor lo resume con una convicción que no negocia: “El softbol fue quien me formó como atleta, como persona, como tía, como madre, como todo”.
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