Por Giosber Pérez Tamayo
Amancio, Las Tunas.- En los últimos meses, en el municipio de Amancio se han recuperado varias instalaciones deportivas, entre las que destaca el estadio Gilberto Ferrales.
Gracias al esfuerzo de los trabajadores del sector y al impulso de las autoridades políticas y gubernamentales, también se han remodelado la sala de historia del deporte, las canchas de baloncesto y se ha creado la academia de ajedrez. Para el actual calendario se prevé mejorar el beisbolito —o estadio chiquito, como se le conoce—, además del gimnasio de boxeo y el de judo.
En medio de la compleja situación económica que atraviesa el país, estos avances garantizan que en Amancio el deporte continúe siendo un derecho del pueblo. El reto ahora es extender la rehabilitación a las instalaciones del poblado costero de Guayabal, con el fin de rescatar los deportes acuáticos, y transformar la situación de los terrenos de béisbol en comunidades rurales.
Desde la observación periodística recomiendo a los representantes de las bases productivas de Azcuba y a los vecinos, a participar activamente en la mejora de estas áreas como una de las acciones del movimiento Mi Barrio por la Patria.
En cuanto al fútbol, cada vez más seguidores se congregan en el terreno de la cancha Danilo Tejera para disfrutar de los tradicionales interbarrios. Sin embargo, la ausencia de gradas obliga a los aficionados a permanecer de pie e incluso a ocupar parte de la avenida Sergio Reynó, con el riesgo de provocar accidentes; por lo que se pudiera impulsar un Proyecto de Desarrollo Local que garantice la construcción de gradas en este terreno, donde brilló el internacional, ya desaparecido, Dairon Blanco Joseph.
A diferencia de otros lugares, en Amancio ha avanzado notablemente la recuperación de sus áreas deportivas. El desafío ahora es mantener las remodeladas y avanzar en las restantes, para afianzar al deporte como fuente de disfrute y orgullo para nuestro pueblo.
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