Las Tunas.- La urgencia de deconstruir estereotipos, visibilizar conductas violentas que la cotidianidad camufla y dotar a las nuevas generaciones de herramientas para el cambio, unió voluntades en una jornada cargada de arte, debate y compromiso social.
En el marco de la Fiesta de Raíces y Tradiciones, la comunidad tunera se convirtió en el epicentro de una movilización necesaria: el relanzamiento de la campaña «Ahí Es», una iniciativa que busca transformar realidades desde la raíz.
El evento, que combinó el activismo comunitario con la sensibilidad artística en una provechosa articulación con el proyecto República Poética, sirvió como plataforma para escuchar el sentir de quienes lideran estos espacios, apoyados de manera crucial por jóvenes.
La prevención y la respuesta oportuna ante las manifestaciones de violencia en Las Tunas constituyen un desafío constante. Detrás de cada taller y de cada intervención comunitaria existe un engranaje institucional que apuesta por la educación, la sensibilización y el uso de nuevos canales de comunicación para llegar a los más jóvenes.
Liliana Gómez Ramos, coordinadora regional del Centro de Intercambio y Referencia Iniciativa Comunitaria (CIERI), compartió explicó que «acompaño el proyecto «No Más: prevención y respuesta a la violencia», en la región oriental y estamos hoy en un relanzamiento de la campaña «Ahí Es» en articulación con República Poética y como parte de las actividades de la fiesta de raíces y tradiciones».
Uno de los mayores logros de la campaña «Ahí Es», dirigida especialmente a adolescentes, radica en su capacidad para conectar con la juventud a través de lenguajes frescos y dinámicos.
En este escenario, el rol de las adolescentes con liderazgo digital e influencia en sus comunidades resulta vital para trasladar el activismo a las pantallas de los teléfonos.
Para la joven influencer Alejandra Ramírez Pérez, la campaña constituye una inspiración personal: «Estoy enamorada de esta campaña, me encantan las actividades que hacemos, todas las cosas que nos enseña y la forma tan dinámica que tenemos de aprender las cosas», confiesa con entusiasmo.
«Me encanta el objetivo del proyecto, la sororidad, la idea de ayudar a las personas, de incluirlos a todos, no simplemente de tratar de concientizar a las personas que obviamente están haciendo algo mal, sino también de a las personas que simplemente están existiendo con su vida, enseñarles a reconocer la violencia y cómo ayudar a las personas que son violentadas.
«Me entusiasma la idea de visibilizar la violencia, porque hay muchos tipos que nosotros tenemos como bastante normalizado en nuestra cultura y estamos intentando hacer un cambio».

El debate sobre la violencia de género a menudo choca con barreras culturales fuertemente arraigadas en el entorno familiar. El reto actual no solo es identificar el machismo en el hogar, sino lograr que el mensaje de deconstrucción se vuelva un tema de conversación cotidiano entre los adolescentes. Ahí es donde el criterio de las creadoras de contenido marca la diferencia y traduce conceptos complejos en un llamado a la acción para su generación.
Rocío Sierra, otra de las voces jóvenes e influencers que impulsa el proyecto, reflexiona con madurez sobre la necesidad de involucrar a todo el núcleo familiar en este proceso:
«Para mí significa algo muy importante, porque como adolescente es necesario darnos cuenta de que no vivimos en una sociedad totalmente justa, libre de prejuicios y que es muy importante aprender a reconocer que a veces somos machistas nosotras mismas como mujeres y que en nuestra propia casa hay un ambiente que es así».
Con la mirada puesta en el entorno más cercano, Rocío añade: «Por eso me gustaría incluso que pudiera venir mi familia, tanto mi mamá como mi papá, porque como latinos estamos un poquito acostumbrados a estos comportamientos que son tóxicos y es bueno aprender a reconocerlos y a evitarlos. Como adolescentes, nosotros tenemos el futuro en nuestras manos y es nuestro deber transmitir este mensaje bueno, a las próximas generaciones».
El relanzamiento de la campaña «Ahí Es», bajo la cobija de la iniciativa No Más, reafirma que la lucha contra la violencia de género en Las Tunas se reinventa para conectar con los códigos actuales.
Con la frescura de la adolescencia y el empuje de las nuevas narrativas digitales estas voces demuestran que el relevo no solo está listo para el cambio, sino que tiene las herramientas para viralizarlo.
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