Las Tunas.- Desde hace algunos meses funciona en la provincia una iniciativa que reverencia a uno de nuestros autores inolvidables, Antonio Borrego, entre los poetas más populares de su generación. Se trata del Proyecto Literario Tony Borrego.
El joven Raúl Leyva Pupo dirige la cofradía, con una labor que se distingue por llevar el amor hacia las letras y la apreciación literaria hasta sitios donde residen personas en situación de vulnerabilidad, aunque está abierto a todo tipo de público.
“La literatura y sobre todo, la poesía, son fuentes de luz y de esperanza. Vi en la obra de Tony Borrego ese oasis donde podemos refugiarnos ante la crisis existencial que nos habita. Nuestra misión es llegar especialmente a públicos vulnerables, llevando como bandera la poesía”, destacó el líder.
La propuesta, auspiciada por la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en el territorio, es impulsada por jóvenes afiliados a la sección de Literatura de esa organización. Hasta la fecha esos artífices han visitado instituciones como la casa de los abuelos 28 de Septiembre, el Hospital Psiquiátrico (De Día) y la Casa de Niños sin Amparo Parental, del centro histórico.
El proyecto surgió en primavera, durante el desarrollo de la jornada de performance e intervenciones urbanas La Pupila Archivada, con sede en nuestra ciudad. Autores bisoños, pero con una obra prometedora, han compartido así sus textos en diferentes escenarios, entre ellos Tomás Escobar, Ernesto Jorge, Yury García Fatela, Dayislenis Velázquez, Sandro Leyva y otros.
El coordinador destacó, además, como uno de los momentos emotivos el intercambio en la Casa de los Abuelos, donde los adultos mayores disfrutaron de poesía, aplaudieron y recibieron libros como regalo para que sigan cultivando el hábito de la lectura.
Sobre Borrego, en particular, Raulito –como conocen a Leyva Pupo- expresó: “Todos queríamos escucharlo, era el más carismático de los poetas tuneros. Aún hoy seguimos aprendiéndonos sus obras, entre las que se destaca Discurso de un hombre solo. Fue el primero en editarme un poema, que salió publicado en la revista Quehacer, de la provincia. Todavía me parece verlo por las calles de Las Tunas”.
Dayislenis Velázquez, una de las participantes en este espacio, confesó que durante años había dejado de escribir por ciertas desmotivaciones, pero leyó a Borrego y la fuerza de su obra fue tal que la inspiró a volver por el sendero de la literatura. ¡Así de poderosa es la fuerza inspiradora de este artista de la palabra!
Sin dudas, el autor de Doy gracias a Dios de ser ateo, Ovejas y demonios, Juegos lunares y otras fabulosas creaciones, estaría orgulloso. En su honor también existe en la provincia desde hace algunos calendarios un concurso de sonetos con su nombre. Aunque Tony murió en 2019, permanece su estampa de hombre bueno y escritor de exquisita lira, y no solo en sus contemporáneos y amigos, también en las nuevas generaciones de rapsodas. A mí también me parece verlo caminar por las calles tuneras…
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