Las Tunas

Fidel en Las Tunas, presente y eterno

Fidel en Las Tunas, presente y eterno
Fidel Castro junto al Comandante de la Revolución, Juan Almeida Bosque en la inauguración de la Terminal de Azúcar a Granel de Puerto Carúpano, Las Tunas, 20 de enero de 1978. Foto/ Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Las Tunas.- Fidel nunca se fue de Las Tunas aunque sus restos mortales reposan para la eternidad en el cementerio patrimonial de Santa Ifigenia, en la provincia de Santiago de Cuba, la misma urbe que lo convirtió en héroe el 26 de julio de 1953, hace ya 73 años, y que hoy le guarda respeto profundo.

En ocasión del aniversario 44 del asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el Comandante en Jefe volvió a esta ciudad y fue la última vez que, de manera pública, apreció cuánto se transformaron estas tierras que antes se consideraban una de las tantas Cenicientas de Cuba.

Las Tunas cambió y en los terrenos que albergaban inútiles potreros nacieron el Hospital Ernesto Guevara de la Serna, el Hogar de Ancianos Carlos Font, el Hogar de Impedidos Físicos y Mentales y otras instituciones que le  devolvieron la salud a muchísimos tuneros y de otras zonas cercanas, pertenecientes a las hermanas Camagüey, Holguín y Granma.

En el empeño de fortalecer el desarrollo industrial de un territorio netamente agropecuario, Fidel impulsó la producción de acero de extraordinaria calidad y asistió a la inauguración del Laminador 200 T.   Allí dijo una de sus frases más conocidas en referencia a nuestro terruño cuando convocó a trabajar duro para convertir a Las Tunas en una tacita de oro.

Pudo verlo con sus propios ojos pues volvió a estas tierras en muchas oportunidades, de manera especial para evaluar la marcha de diferentes campañas azucareras. Por eso estuvo en varios centrales  del territorio tunero y en algunas plantaciones de caña, como en San Ramón, donde fue un machetero más.

También estuvo en la inauguración de la terminal de azúcar a granel de Puerto Carúpano, en Puerto Padre; en las obras constructivas de la futura fábrica de tableros del municipio de Jesús Menéndez; en la playa La Herradura y en el mirador del Cerro de Caisimú.

En diferentes momentos visitó el motel El Cornito, la Escuela Pedagógica de Maestros y las fábricas de envases de vidrios y de estructuras soldadas, además de admirar junto a la destacada escultora Rita Longa su extraordinaria obra de La Fuente de las Antillas.  También vivió la jornada inaugural de la Plaza de la Revolución Mayor General Vicente García González.

La presencia del inolvidable Comandante en tierras tuneras fue y es motivo de estímulo. En el 2027 se cumplirán 30 años de su último saludo a este pueblo, con su mano en alto, durante la celebración del acto nacional por el 26 de julio y la fuerza visible de su puño es acicate para nuevos empeños.

Entonces resulta imposible olvidar sus palabras, en la inauguración del complejo de la salud, cuando dijo:

«Nos gustaría que con este entusiasmo, con este espíritu de trabajo de los tuneros, con su esfuerzo y su eficiencia se ganaran el derecho a conmemorar un 26 de Julio en Las Tunas. Piensen en eso y luchen por eso. Nosotros sabemos que ustedes pueden».

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