Las Tunas.- En el servicio de Neonatología, del Hospital Provincial Doctor Ernesto Guevara de la Serna, inició el empleo de pulpos neonatales o de apego para recién nacidos, una técnica que disminuye el estrés en bebés sometidos a procedimientos invasivos por su prematuridad.
La provincia se suma a este proyecto generalizado en el mundo y privilegia en este caso a los prematuros con la pulpoterapia, cuyos tentáculos, tejidos a crochet con un hilo ciento por ciento de algodón, simulan el cordón umbilical, lo cual ayuda a los neonatos a sentirse en un medio similar al intrauterino, afirmó la doctora Dianelis Atucha Peña, jefa en función del servicio provincial.
En ese sentido, explicó que el nacimiento prematuro es una de las complicaciones más frecuentes y se convierte en un reto, por ello cobra importancia el empleo de terapias estimulantes que brindan seguridad y favorecen el confort para obtener una mejor respuesta al tratamiento.
Acotó Atucha Peña «el procedimiento garantiza un sueño con calidad y propicia una mayor ganancia de peso, pues el objetivo es rescatar el medio obstétrico, regular la frecuencia cardíaca y respiratoria, y evitar que tiren de tubos, sondas o vías médicas, además brindar al neonato un punto de agarre que activa el reflejo de presión».
Previo a colocar el pulpo de apego en la incubadora, especificó la galena, «se realiza un proceso de esterilización para evitar cualquier probabilidad de infecciones o complicaciones ante el contacto con el bebé».
También explicó que «ante la incidencia en este tipo de Servicio de la prematuridad, el bajo peso al nacer y el Crecimiento Intrauterino Retardado (CIUR) severo, las dificultades respiratorias y el íctero precoz, se apuesta por una mayor supervivencia en los recién nacidos, de ahí las atenciones sensibles y centradas en estos niños».

Pulpoterapia, acompañamiento al bebé desde manos solidarias
Ante el grado de inmadurez que coloca a los neonatos en situación de fragilidad y los expone a una mayor morbilidad durante las primeras semanas fuera del vientre de su madre, los especialistas de la Neonatología en Las Tunas apuestan por el bienestar de quienes se entregan al primer llanto de la vida.
La doctora Leyanis Lores Ramírez, residente de tercer año de la especialidad de Neonatología, tras conocer de la Campaña y su generalización en este tipo de servicios comenta del apoyo de unas manos tejedoras que desde el municipio de Puerto Padre confeccionó y donó los primeros pulpos de apego que acompañan desde el 20 de Julio a dos pequeños tuneros.
«Una de mis mejores amigas, Lorena Cuba Grau, es de esas artesanas nata de tradición a la que siempre le han gustado las manualidades, y apenas escuchó del proyecto me comentó su interés por sumarse a la iniciativa».
Detalla la joven galena que Lorena donó los primeros pulpitos para el «Guevara», y está dispuesta a hacer todo cuanto pueda al disponer de este tipo de hilo específico para hacer más.
«Hoy mantenemos abierta esta iniciativa para sumar a quienes deseen aportar hilo para la elaboración de otros púlpitos de apego, logrando un mejor confort en la incubadora de quienes llegaron a la vida de manera precoz por los beneficios en su ganancia nutricional durante las primeras semanas de vida», afirmó.
La pulpoterapia es una práctica avalada en la experiencia práctica en diversas partes del mundo, con resultados satisfactorios en los recién nacidos prematuros que ingresan a la UCIN para su desarrollo neurológico, fisiológico y metabólico, siendo un proyecto comenzado en Dinamarca en el 2013.
El bienestar de los neonatos lleva la preocupación no solo de los médicos tuneros como la doctora Dailen Domínguez, residente en este vital servicio, «en la Campaña tuvimos el apoyo de una influencer local quien convocó a las tuneras crocheteras que quisieran colaborar en la creación de estos pulpitos para los niños en recuperación nutricional.
«Como terapia tiene grandes aportes en estos bebés, que por lo general nacen muy bajo peso y con una edad gestacional prematura, brindándole seguridad en este proceso fuera del ambiente seguro del vientre de su mamá», significó.
En el servicio de Neonatología cada hálito de vida es un desafío diario en el manejo del paciente en los alrededor de 40 cuneros, de ellos una decena destinados a quienes llegan a la vida con esa delicada condición asociada a la prematuridad. Allí especialistas, residentes y personal altamente calificado de Enfermería se aferran cada jornada a la fortaleza interna de estos diminutos seres humanos.
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