Las Tunas- Hacer el bien es motivación en el día a día de Yosel González Ferrer y su esposa Yurima Álvarez Rondón , jóvenes que en el municipio tunero de Majibacoa van juntos por la vida abriéndose camino hacia un mundo mejor con la certeza de que es perfectamente alcanzable.
Graduados de instructores de arte en la especialidad de música él y en la de danza ella, contribuyen a lograrlo. Una de las formas la encontraron, refiere Yosel, en la creación de espacios para inculcar en los niños el amor por la naturaleza mediante los proyectos de desarrollo local Arcoiris y Casa de Referencia Comunitaria Manojo de Sueños.
“Involucrados en ellos desde el año 2020 niños y coordinadores vivimos una experiencia gratificante aprendiendo y aportando al cuidado del medio ambiente en estos proyectos gestionados por actores de la comunidad con la guía y la sabiduría del Centro de Intercambio y Referencia sobre Iniciativas Comunitarias, CIERIC, y otras organizaciones como la Agencia Alemana Pan para el mundo.

El Proyecto Arcoiris inculca a los niños el amor a la naturaleza y la protección del medioambiente
“Satisface mucho el avance en el dominio de la guitarra de varias niñas que ya cuentan con instrumentos propios, las técnicas de tejidos y la responsabilidad con que van asumiendo desde su entorno más cercano, acciones de cuidado y atención a las plantas, los animales y el medio ambiente todo”.
Explicó a Tiempo21 que Arcoiris atiende a niños de las escuelas 10 de Octubre, Eliecer Botello y el Centro Mixto, Hirán Durañona de la localidad de Calixto y busca la preservación del medioambiente desde manifestaciones del arte como el canto, la décima, el teatro, la música y la danza mientras que Manojo de Sueños acoge a infantes de la escuela especial 28 de enero y a madres con capacidades creativas para tejer y otras manualidades.
Desde el año 2020 participan en todas las fiestas Cucalambeanas de Majibacoa y en el espacio Cantos de Colibrí de la provincia, que se celebra en El Cornito en coordinación con la Casa de la Décima, la Brigada de Instructores de Arte José Martí y la Casa de la Cultura Tomasa Varona.
Los integrantes del Proyecto Manojo de Sueños, reservan su presencia para los concursos de gestión de proyectos, espacios de intercambio de experiencias que propicia CIERIC cada dos años. También participan en ferias, expoferias con artesanías y manualidades creadas por mujeres y también por los niños y jóvenes con capacidades especiales, que aprenden las nuevas técnicas utilizando materiales reciclados para la creación artística de obras y piezas de excelente valor.
Así van de la mano Arco Iris y Casa de Referencia Comunitaria, Manojo de Sueños, proyectos que hace varios años prosperan nutriéndose del arte que enseñan Yosel y Yurima, instructores de arte que ponen su ímpetu juvenil al servicio de la construcción de un mundo mejor incentivando desde el inicio de la vida, el amor y el cuidado del medio ambiente.
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