Las Tunas

Ramona Vázquez Mascole: La mujer anónima que mucho contribuyó a la Planificación Económica de Las Tunas

Ramona Vázquez Mascole: La mujer anónima que mucho contribuyó a la Planificación Económica de Las Tunas

Por: Carie Smith Batson.

Haré en esta ocasión una reseña profesional y humana sobre Ramona Vázquez Mascole.

Hasta el momento, no existen referencias píblicas, artí­culos periodí­sticos ni registros académicos disponibles sobre ella en medios digitales relevantes, archivos de prensa populares de Cuba, ni bases de datos cientí­ficas. Sin embargo, su trayectoria y aportes en la Planificación Económica de Las Tunas son significativos.

Tampoco aparece como autora en revistas especializadas ni es mencionada en recopilaciones de profesionales destacados o en memorias institucionales consultadas, pero en su vida laboral estuvo sentada al lado de Roberto Verrier, otrora presidente nacional de la Asociación de Economistas de Cuba y su esposa Arleen Rodrí­guez Derivet, en congresos de economistas, muy cerca del Comandante en Jefe.

Es sobre todo a nivel provincial y local, donde su visibilidad fue inmensa por su trabajo como profesional de la Economí­a y su labor en el barrio. Fue una economista consagrada, que desempeñó el cargo de presidenta de la Asociación del gremio por un perí­odo, jugando un papel vital en la asesorí­a de organismos y empresas locales, sin que su nombre trascendiera más allá de los archivos internos o la memoria colectiva de su comunidad.

Fue también por muchos años el alma de su CDR y activista fervorosa de la FMC en su barrio. Una anécdota curiosa: en el consultorio del médico de la familia, solí­a preguntarse a qué CDR pertenecí­a el paciente, muchos no lo sabí­an, o no sabí­an identificar el suyo con un número o un nombre a veces, solo que era del de Ramona, y el médico de turno terminaba aprendiéndose el dato.

Sus historias de méritos y entrega profesional son como pueden ser las de cualquier otra economista jubilada de Las Tunas, no figuran en fuentes digitales, sino que viven en el reconocimiento directo de colegas, estudiantes, vecinos o familiares, principalmente por su ética. Por lo que su legado perdurará en la historia oral y en actas de instituciones locales.

Su historia nos recuerda que los legados más perdurables a menudo no están en los archivos, sino en las calles que pisamos y las vidas que tocamos.

/lrc/

 

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