Las Tunas- Reynaldo Espinosa Colás se ha consolidado como la gran figura de la velocidad cubana en los últimos años.
Su participación en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde alcanzó las semifinales de los 100 metros planos, lo convirtió en el primer cubano en llegar a esa instancia en más de cuatro décadas y en el último representante olímpico de la provincia de Las Tunas.
Ese resultado marcó un antes y un después en su carrera y lo situó como referente indiscutible del atletismo nacional.
En la temporada de 2026, Espinosa ha mantenido una línea ascendente. En la Copa de Titanes de Mérida, México, dominó los 100 metros y fijó récord en los 200, mientras que en las confrontaciones nacionales de mayo ratificó su liderazgo con tiempos de 10.21 segundos en el hectómetro y 20.67 en el doble hectómetro, este último su mejor marca personal.
Estos registros lo colocan entre los favoritos para subir al podio en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo, pero no será sencillo.
En la cita regional, Espinosa enfrentará a rivales de gran nivel provenientes de República Dominicana, Jamaica y Venezuela, lo que convierte sus carreras en duelos de máxima exigencia.
Cuba confía en él tanto para las pruebas individuales de 100 y 200 metros como para el relevo 4×100, donde ya fue medallista panamericano en Santiago 2023.
Su experiencia olímpica y su regularidad competitiva lo convierten en una carta fuerte para la delegación nacional.
Más allá de los resultados, Espinosa representa el orgullo de Las Tunas, una provincia que ha aportado figuras históricas al atletismo cubano. Su condición de último olímpico tunero lo distingue y su presencia en Santo Domingo reafirma el peso de este territorio en la pista.
El camino de Reynaldo Espinosa Colás es el de un atleta que busca ampliar su legado en el escenario centroamericano. Su velocidad, disciplina y ambición lo convierten en protagonista seguro de las jornadas atléticas que se avecinan en Santo Domingo.
/lrc/