Las Tunas.- Durante los meses de verano, cuando las temperaturas son muy altas, en el ganado mayor se reporta un aumento de plagas parásitas internas y externas, además del incremento de los vectores transmisores de enfermedades virales y bacteriales.
La información científica disponible precisa que las reses pueden padecer estrés leve o moderado, fundamentalmente durante los mediodías y en las primeras horas de las tardes, cuando les costará disipar el calor. Esto redunda en afectación de sus potencialidades productivas.
Prestar especial atención a los rebaños existentes en Las Tunas, sobre todo cuando están en sus hábitats naturales, es la vía más efectiva para prevenir los perjuicios en la masa y en esa tarea resulta valiosa la cooperación del Centro Meteorológico Provincial.
Desde la ciencia y el estudio del clima, los especialistas de esa institución ofrecen un importante servicio a los ganaderos pues alertan sobre la posible respuesta de los animales ante las altas temperaturas, con énfasis en las gestantes, las crías y las recién paridas.
Estas y otras informaciones forman parte de los servicios climáticos para la agricultura, productos informáticos de los meteorólogos tuneros que contribuyen a la resiliencia de los productores de alimentos, ante los desafíos actuales y futuros.
Frente a la realidad del cambio climático y con la advertencia de los especialistas, los productores del territorio impulsan el silvopastoreo; o sea, la creación de sistemas que combinan los árboles frutales o maderables, las plantas forrajeras y los rebaños.
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