Cultura

De qué callada manera, una peña especial

De qué callada manera, una peña especial
Fotos de la autora.

Las Tunas- Por más de una década, la peña De qué callada manera, que acoge la sede la Fundación Nicolás Guillén (FNG), deviene uno de los espacios especiales de la cultura en la provincia. Su reciente edición, acontecida dentro de la Fiesta de Raíces y Tradiciones, el evento más importante que organiza esta institución aquí, dejó un grato sabor en el público, compuesto por investigadores, artistas y amantes de la identidad, en general, de varias provincias cubanas.

El patio Los Tamarindos, específicamente, fue el espacio que abrazó la actividad, con el joven escritor Raúl Leyva Pupo como anfitrión. Allí, varios poetas demostraron el valor literario de nuestra tierra, mereciendo aplausos y palabras hermosas por parte del auditorio.

Los versos desnudaron el alma de sus autores y conmovieron a los presentes por su autenticidad y fuerza del discurso. “Antes que ser yo estuviera prohibido/ reía a carcajadas…”, nos dijo estremecida Ana Margarita Arada Clavería, una de las recientes voces que ha ganado un espacio merecido dentro de la amalgama de talentos coexistentes en nuestra comarca. “Solo queda el género/ resistiendo la furia y el recuerdo/ de que reía a carcajadas…”, finaliza la autora de Pasillo de manicomio, con un mensaje inmerso en batallas de género que nos quedan aún.

Como ella, otros inspiradores de la palabra deleitaron a los oyentes. Aleido Rodríguez, por ejemplo, compartió poemas con imágenes hermosas al estilo de: “Hoy mis ojos son pequeños/ abracadabras del mundo”. Por su parte, Argel Fernández, Embajador de la Palabra en Cuba, regaló su inolvidable glosa a Un largo lagarto verde, de Nicolás Guillén. Eduardo Rosell, Jessica González Smith, Ernesto Jorge, Maritza Batista, Armando López Carralero y Marina Lourdes Jacobo, presidenta de la FNG en Las Tunas, también compartieron versos de su autoría.

“¿Cuántos viajes tengo que dar a Las Tunas para conocer la grandeza artística que hay aquí? ¡Cuántos buenos poetas…!”, afirmó en ese contexto Ury Rodríguez, presidente del Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) en Guantánamo, actor y figura vital de la  Cruzada Teatral Guantánamo – Baracoa. Luego, en broma, dijo: “Creo que ustedes tienen una mipyme de poesía”.

Asimismo, la solista Dalía Macayo y el dúo Once, exponentes jóvenes de la música en el territorio, alegraron el encuentro en la sede de la FNG, conocida por Centro Cultural Huellas. Además, Raúl Leyva nos acercó al poemario Sóngoro Cosongo, de Guillén, en el 95 aniversario de su publicación.

Finalmente, para cerrar por todo lo alto esta propuesta cultural, el actor Ury Rodríguez interpretó dos piezas que aludían a la búsqueda del amor verdadero y las esencias humanas por encima de la belleza física y la superficialidad.

La peña De qué callada manera, en general, propicia el intercambio de saberes, el buen arte y el hermanamiento que nos hace mejores seres humanos. Es, en definitiva, una bonita manera de honrar –desde la práctica- a Nicolás Guillén.

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