Las Tunas.- Priorizar la protección de los pastizales, ecosistemas que resultan vitales para la ganadería, es la razón fundamental por la que la organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, declaró al 2026 como Año Internacional de los Pastizales y los Pastores.
En Cuba, y específicamente en la provincia de Las Tunas, esos espacios son elementales para la actividad ganadera porque garantizan una fuente de alimento para los rebaños, sobre todo en los meses del período húmedo.
Sin embargo, los potreros no son suficientes para el crecimiento del ganado porque en el territorio tunero son intensos y extensos los períodos de sequía. A eso se suma que la ocurrencia de hechos delictivos obliga a los pastores a asegurarlos en las corraletas antes de que caiga el sol.
Por ello también se debe incrementar la siembra de plantas proteicas y forrajeras que favorezcan el crecimiento de los animales y la transformación necesaria en la producción de carne y leche.
Según reportes de prensa, los pastizales cubren la mitad de la superficie terrestre y en esas áreas se gestionan millones de animales de diferentes especies, los que contribuyen a la seguridad alimentaria.
No obstante, las sequías, inundaciones y otros impactos climáticos han perjudicado esos ecosistemas, por lo que se impone restaurarlos, ampliar su gestión sostenible y fortalecer las cadenas de valor asociadas.
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