Educación

En los estudiantes, los cimientos del porvenir

Las Tunas.- En un mundo marcado por crisis globales y la velocidad del cambio tecnológico, el hecho de estudiar se convierte en algo más que una etapa de la vida: significa un acto de fe en el porvenir. Frente a la tentación del desaliento existen miles de estudiantes que hoy eligen, como herramienta para transformar su realidad, el conocimiento.

Natalia Espinosa Peña cursa el Técnico Medio en Economí­a, en el Instituto Politécnico de Economí­a y los Servicios (IPES) Conrado Bení­tez, en la ciudad de Las Tunas.

Natalia Espinosa Peña, estudiante del IPES Conrado Bení­tez.

Como cualquier joven, ella disfruta de su tiempo libre con las cosas que más le gustan y, aunque su vida de alumna le abarca la mayor parte, asegura que «hay que prepararse, eso es lo más importante. Una se puede organizar y así­ divertirse, y también ser buena en las clases, al final lo que te saca adelante es aquello que aprendiste».

Un libro abierto, un problema resuelto, junto a cada debate en el aula constituye un voto de confianza hacia la capacidad humana de superar los desafí­os. Estudiar en estos tiempos es ubicar paso a paso los cimientos del mañana, quizá sin demasiadas certezas, pero armado con capacidad crí­tica y habilidad para innovar.

Jorge Arias Ricardo cursa el duodécimo grado en el Colegio Universitario de Periodismo.

Proveniente del IPVCE Luis Urquiza Jorge, pero integrado a los jóvenes que cursan su duodécimo grado en el Colegio Universitario de Periodismo, Jorge Arias Ricardo le confiere gran relevancia al acto de «explotar aquello en lo que eres bueno, pues pueden haber muchas cosas que te gusten, sin embargo, siempre estará algo que apasiona y eso se descubre estudiando», expresó.

El rol de los estudiantes en la sociedad cubana trasciende las paredes de las escuelas. Ellos son los impulsores de proyectos de desarrollo local, la innovación cientí­fica y la energí­a de los barrios. El objetivo de un adolescente ha de ser aprovechar su momento de estudio, no para mostrar tí­tulos, ni cumplir frí­amente con estadí­sticas, sino para acumular habilidades que luego pondrá al servicio de sí­ mismo y de las nuevas generaciones.

Como futuro profesor de Español Literatura, Marcos Alejandro Flores González entiende que «aprender cómo enseñar a los demás abarca conocimientos teóricos, pero la práctica te demuestra lo complejo del proceso de enseñanza-aprendizaje. Para mí­, ser estudiante de la Escuela Pedagógica Rita Longa significa un orgullo y saber que pronto podré transmitir a otros toda la experiencia de estos años, es gran responsabilidad», refirió.

Tanto hoy, como ayer, la esperanza de los pueblos lleva el nombre de esos rostros que junto al uniforme cargan una mochila repleta de libros, sueños y en los ojos la determinación de no rendirse. Su tarea resulta monumental: aprender de un mundo difí­cil y al mismo tiempo, construir el suyo propio.

Para Esther de Jesís Hidalgo Ramí­rez estudiar en la Escuela Militar Camilo Cienfuegos de Las Tunas es algo que se lleva en el corazón.

Inmersa en la última etapa de «Camilito», Esther de Jesís Hidalgo Ramí­rez asegura que ser alumna de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos de Las Tunas «es algo que se lleva en el corazón, y a la vez, la mejor decisión que he tomado. Durante este trayecto no solo se ha forjado mi carácter de joven comprometida con mi paí­s, sino que he podido conocer de cerca aristas que me apasionan, como la comunicación y el periodismo. Mi meta ahora mismo es graduarme y continuar mis estudios, con vistas a ser una profesional», añadió.

Enmarcados en la celebración del dí­a internacional del estudiante, este 17 de noviembre nos recuerda que, a pesar de todos los obstáculos, estudiar continía siendo la apuesta más certera para forjar el porvenir.

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