Las Tunas. – En un acto marcado por la solemnidad y el tributo a la historia nacional, los miembros del consejo de dirección y cuadros de la División Territorial de Etecsa en Las Tunas, rubricaron el Código de Ética de los Cuadros del Estado y del Gobierno Cubano.
La jornada cobró una significación profunda al coincidir con el aniversario de la caída en combate de nuestro Apóstol José Martí. El escenario escogido para la firma fue el Museo Provincial Mayor General Vicente García González, un sitio que evoca los valores más puros de la identidad y el patriotismo tunero. Frente a las salas que custodian el patrimonio histórico de la provincia, la ceremonia no solo constituyó un acto administrativo, sino un ejercicio de reafirmación moral.
Los directivos plasmaron su firma comprometiéndose a guiar su gestión diaria bajo los principios de la honestidad, la transparencia y la total vocación de servicio al pueblo, en un sector tan dinámico y demandado como el de las telecomunicaciones.
En el marco de esta importante firma, y con el espíritu martiano como guía de cada reflexión, varios de los protagonistas compartieron sus impresiones sobre lo que significa este paso para la empresa y para la sociedad en el contexto actual del país.
Para Heidy María Rodríguez Hernández, quien lleva 24 años de labor en Etecsa y desde hace un año se desempeña como jefa del departamento de Capital Humano tras una sólida trayectoria como reserva de cuadro, honrar la historia desde el puesto de trabajo es fundamental.

«La firma del Código de Ética significa para los cuadros, no solo de Etecsa, sino de cualquier empresa en Cuba, refrendar nuestro compromiso con la patria en cualquier circunstancia», afirmó con convicción, conectando el juramento con el compromiso histórico que se conmemora en la fecha.
Al referirse al día a día en su área, Heidy destaca que el éxito de la gestión radica en el factor humano y la cohesión: «En el departamento de Capital Humano trabajamos de manera muy unida. Nuestra misión fundamental es hacer cumplir lo que está establecido en materia de Capital Humano, en materia de trabajo, y además de eso, no solo hacerlo cumplir de una manera fría, sino mantener la unidad del colectivo.
«Contamos con personas extremadamente disciplinadas, responsables y muy conocedoras de su trabajo, bajo un ambiente de buena motivación. No es un logro personal; tiene que ver con las características de nuestros jóvenes y del resto de los trabajadores, quienes poseen un alto sentido de pertenencia hacia la empresa».
Ese relevo juvenil y técnico también asume el ideario martiano de la utilidad de la virtud. Adrián Rodríguez Peña, ingeniero en ciencias informáticas y administrador de redes en la Dirección Territorial, además de reserva del grupo de soporte informático, expresó el sentir de los profesionales más jóvenes de la entidad:
«Me encuentro el día de hoy aquí para reafirmar una vez más nuestro compromiso en la firma del Código de Ética, defendiendo los valores que en ella se ven reflejados».

El rol de la reserva de cuadros adquiere una dimensión crítica en los tiempos que corren, donde el sentido del deber debe primar sobre las dificultades, tal como lo valora Alberto Bello Espinosa, jefe del grupo corporativo en Las Tunas, cuya estructura atiende a todas las empresas a nivel provincial.
«El compromiso es grande, principalmente con nuestra sociedad», reflexionó Bello Espinosa.
«Pienso que hoy, en las condiciones actuales en las que está el país, el aporte que podemos dar nosotros como reserva de cuadro que somos y que en algunos momentos nos toca asumir la responsabilidad ante la ausencia del cuadro es precisamente ese: el compromiso con la sociedad, con hacer lo que nos toca en el momento que nos toca, y hacerlo bien. Creo que ese es el gran compromiso que tenemos para hacer avanzar las tareas y los objetivos que tiene la empresa hoy».

Con la firma colectiva de este código, justo en el día en que Cuba recuerda el sacrificio supremo de su Apóstol, los directivos de Etecsa en Las Tunas ratifican que la eficiencia tecnológica y la conectividad provincial solo son sostenibles si marchan de la mano con una conducta ética inquebrantable, digna de la historia que los precede.
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