Las Tunas.- El sector agropecuario de la provincia de Las Tunas enfrenta difíciles contingencias que afectan las actividades agrícolas y ganaderas; pero, a todas habrá de sobreponerse para concretar las aspiraciones de producir la comida que demanda el pueblo.
La más determinante de las dificultades actuales es la poca disponibilidad de combustible para diferentes labores, sobre todo para el desbroce de malezas que se resisten a la poda manual, y la roturación de tierra que permita alistar un mayor número de áreas.
En el territorio tunero esa situación también perjudica las movilizaciones de trabajadores para apoyar la gestión de algunas unidades productivas y el acopio, traslado y comercialización de leche, granos, hortalizas, frutas y viandas, entre otros renglones.
Frente a esas circunstancias, en los ocho municipios se fortalece la tracción animal, con la creación de centros de doma para formar nuevas yuntas, las que se sumarán a las cinco mil 700 ya existentes.
A la reiterada carencia de machetes, limas, fertilizantes, plaguicidas y otros insumos materiales, se añade la insuficiente disponibilidad de semillas de algunas hortalizas y del paquete tecnológico para la siembra de papa a gran escala.
También hay dificultades para el riego de las áreas que cuentan con dichos sistemas y que funcionan con electricidad; aunque se acerca el periodo húmedo, en días recientes ocurrieron precipitaciones adelantadas y se cuenta con reservas de agua en las presas y micropresas del sector.
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