Edelmis: Me dijeron que estaba loco y aquí estoy

Edelmis: «Me dijeron que estaba loco y aquí estoy»

«Cuando cogí este pedazo de tierra me dijeron que si estaba loco. Aquí no se daba nada, había una degradación del suelo significativa, pero ya vez, a fuerza de materia orgánica se nota la diferencia» dice Edelmis Castro, usufructuario asociado a la Cooperativa de Créditos y Servicios Victoria de Girón.

Se trata de un jobabense con raíces campesinas que vio una oportunidad de resolver su economía familiar en un terreno abandonado de la antigua ¨Patera¨, otrora autoconsumo del Central Perú, y sí que lo ha logrado, pues a esta altura (después de 23 años en la finca) si bien tiene mucho dinero invertido también ha sacado buenas ganancias a la finca.

«Yo practico el principio de la integralidad. Mi finca es integral completamente, siembro de todo: frutales, viandas, hortalizas, granos, crío aves, cerdos, tengo reses… es la mejor forma de garantizar la sostenibilidad cuando algo falla, y que haya un equilibrio en los ingresos. Hace poco hasta la mujer (refiriéndose a su esposa) se insertó en la floricultura y ya hay pronósticos de crecer más» explica, mientras señala una circunferencia alrededor de su vivienda.

«Esto lo hemos logrado en familia, probando, experimentando y buscando alternativas para que haya mayor rendimiento. Especialmente haciendo uso de la agroecología, una ciencia que para muchos parece incierta, pero que a mí sí me ha dado buenos resultados» declara.

Y sí que le ha dado resultados, porque este usufructuario, que pudo transformar en menos de 10 años los suelos degradados de un área que algunos calificaban de infértil, no puede ser arte de magia, sino mucha inteligencia puesta en función del surco.

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«¿Qué hago para mejorar los suelos? Pues, mucha materia orgánica. Ya no hay vaquería en los alrededores en la que me vean llegar y no me conozcan, saben que voy detrás del estiércol, y son carretas y carretas de estiércol que he soltado en todas las áreas, principalmente en esta donde siembro las hortalizas y las viandas» refiere Edelmis.

«Lo otro que me ha dado resultado es dejar enyerbar la finca con frecuencia, eso le devuelve los nutrientes a la tierra, y cuando se seca la hierba se convierte en materia orgánica. Además, como puedes ver, hay muchas plantas de todo tipo, las hojas además de conservar la humedad se descomponen y dejan abono natural».

«Si ves la agroecología como lo que es, una oportunidad de desarrollo, no te va mal. Aquí vienen otros campesinos a preguntarme, nos damos ideas y uno también aprende de los otros, es por eso que siempre que viene alguien ve algo diferente, más plantas, otros tiempos de cultivos, esto es constante movimiento. Yo no puedo detenerme».

Edelmis, además de obtener notables rendimientos en cultivos delicados como las hortalizas y los granos, maneja muy bien el empleo de insecticidas confeccionados a partir de compuestos naturales como el ¨Boniato Hediondo¨, el cual, manifiesta «tiene prácticamente el mismo efecto que los insecticidas químicos».

Si bien todavía queda mucho trecho por andar para desarrollar completamente la finca, a Edelmis Castro puede decir que tiene un tesoro ahí en ese pedazo de tierra, no por lo que le reporta económicamente, sino por la diversidad que ha podido crear simplemente llevándose por su instinto y el asesoramiento científico de especialistas, investigadores y otros campesinos con experiencia.

/mga/

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