Salud

Día Mundial de la Salud Mental: escuchar para auscultar

Día Mundial de la Salud Mental: escuchar para auscultar

Las Tunas.- Bajo el lema «Experiencias vividas escuchadas: voces reales, cambio real», el Día Mundial de la Salud Mental celebra otra jornada dirigida a humanizar la atención al enfermo en los sistemas sanitarios, educativos, laborales y comunitarios.

Desde el Centro de Salud Mental Graciela Bustillos, en la ciudad de Las Tunas, se promueven y rectorizan servicios centrados en el paciente a escala comunitaria, comenta el Máster en Ciencias, doctor Carlos Del Risco Gamboa, jefe del servicio en el municipio cabecera.

«Ante los estigmas de problemas que solían permanecer ocultos, como la depresión, las adicciones y los trastornos psicóticos, en esta institución se labora por garantizar el bienestar y el desarrollo de las personas.

«Hablar de Salud Mental no significa referirnos solo a los trastornos psicológicos o psiquiátricos, la Organización Mundial de la Salud la describe como un estado de bienestar que permite afrontar tensiones de la vida, desarrollar capacidades, aprender a trabajar y participar en las comunidades».

Acota el especialista que más de mil millones de personas viven con una afectación de salud mental y Cuba no está ajena a esa situación. «La existencia de un Día Mundial, no resuelve por sí solo las dificultades de acceso, estigma o la falta de recursos, su valor está en recordar que la Salud Mental forma parte de la salud y que las conversaciones sobre el tema deberían traducirse en mejores apoyos todo el año.

«Este 10 de octubre se pone foco en algo sencillo de decir, pero muy difícil de hacer: escuchar a las personas que han vivido problemas de salud mental y permitir que su experiencia tenga un papel real en las decisiones de los servicios y el apoyo que reciben».

Máster en Ciencias, doctor Carlos Del Risco Gamboa, jefe del servicio de Salud Mental en el municipio de Las Tunas (Tiempo21 Foto de la autora)

El enfoque conecta con lo que se trabaja, explica este galeno con amplia experiencia en el servicio, «las historias contadas en primera persona explican mejor un proceso emocional que cualquier estadística aislada o un papelograma, no significa que la experiencia personal sustituya el conocimiento clínico o la investigación, sino que constituye otra pieza necesaria para saber sobre un trastorno y aun así no saber cómo se vive.

«Más allá del origen institucional funciona como un recordatorio anual, mediante el cual hablar de ansiedad, depresión, duelo o estrés deja de sentirse como una excepción para formar parte de diálogos cotidianos en el trabajo, la familia, la escuela y la comunidad, y para hacer pequeñas cosas con gran impacto».

Del Risco Gamboa acentúa que el papel primordial en los servicios de Salud Mental es saber escuchar, «las personas llegan con una situación y debemos saber escuchar para orientar, dirigir y decidir las acciones que se deben hacer y los lugares donde acudir. Escuchar de verdad implica dar espacio a la experiencia de la otra persona sin apresurarnos a corregirla, minimizarla o decidir por ella.

«Hay que lograr una escucha real que permita al paciente expresar la ayuda, qué objetivos son importantes y las dificultades para seguir una recomendación, una terapia que forma parte del trabajo compartido, no de aplicar una solución idéntica para todos».

Argumentó que persisten todavía estigmas culturales que afectan toda conversación respecto a la salud mental, «hablar en los hogares de lo que se siente todavía compite con frases como: eso se supera solo o para qué vas a contar los problemas a un extraño, estigma que no siempre se nota como un rechazo directo, casi siempre aparece como un silencio o el tema que se cambia cuando se menciona que fue a terapia.

«A los hombres se les exige mostrar interés de forma constante, lo que hace que pedir apoyo emocional se viva como una excepción y no como algo natural, en cambio a las mujeres, se les exige cargar con el bienestar de toda la familia».

Al referirse a los principales problemas atendidos en el Centro comentó: “Existen varias tendencias, en primer lugar los trastornos de la conducta suicida, seguido por los depresivos, de ansiedad, los psicóticos y los orgánicos. El predominio de las tendencias es fundamentalmente el sexo femenino, en edades entre los 13 y 15 años, procedencia urbana y antecedentes de intentos suicidas previos.

«Los pacientes de manera general se caracterizan por un intelecto bajo, desvinculados del estudio o del trabajo, baja autoestima, antecedentes de enfermedades mentales y afecciones crónicas, baja tolerancia a la frustración y mucha impulsividad, adolescencia tardía y antecedentes perinatales, mientras se identifican como factores de riesgo madres adolescentes, con hipertensión arterial y diabetes medial gestacional y una adolescencia temprana.

Para tratar las afecciones relacionadas con la salud mental los pacientes se remiten al equipo básico de salud, al consultorio médico y una vez allí se derivan a los servicios existentes en los policlínicos y el Centro Municipal.

Esa entidad garantiza servicios de Psiquiatría Infanto-Juvenil y de Adulto, Psicología, Psicoterapia, Psicoterapia de Apoyo, además se realizan dinámicas familiares y de apoyo en las que se involucran los integrantes del hogar y psicopedagogos y se disponer de un personal calificado para el tratamiento y seguimiento a cada enfermedad que se diagnostique.

«Fundamentalmente se hace énfasis en la población juvenil, tenemos alianzas con la Casa de Orientación a la Mujer y la Familia, de la Federación de Mujeres Cubanas, donde hay un equipo multidisciplinario institucionalizado, al cual se integran comisiones de Prevención, Fiscalía y la Policía, ante el tratamiento a un tema determinado.

«Se labora además con el equipo de educación para la salud y se desarrollan varios espacios utilizando como punto de referencia generalmente los centros educativos, donde hay una alta concentración de jóvenes.

«En la actualidad es importante trabajar ante el consumo de alcohol y drogas, porque muchas de las afectaciones que hoy llegan a los servicios de salud mental se derivan de las consultas de intoxicación y de deshabituación, pues existe una comunidad entre 15 y 18 años que es vulnerable ante el tema.

«En ese orden se priorizan diversas acciones, pero son insuficientes para la población que demanda los servicios de salud mental, considerando la necesidad de potenciar el análisis desde la familia, la escuela, la comunidad y las instituciones capacitadas del sector sanitario», concluyó.

Instituido desde 1992 por la OMS la conmemoración cada año se acompaña de un mensaje específico para abordar la trascendencia de la Salud Mental como parte del bienestar emocional individual con alto impacto social y la erradicación del estigma en la salud.

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