Las Tunas.- El pitcheo de los Leñadores de Las Tunas ultima los detalles para la Serie Nacional 65. Eliander Bravo, designado para abrir el juego inaugural y principal lanzador del staff, aseguró que la confianza depositada en él se corresponde con su trabajo.
“He trabajado fuerte. Siempre me he caracterizado por eso, porque en el entrenamiento está el resultado”, afirmó. “Me siento muy contento de volver a abrir el primer juego y ya me estoy preparando para ese partido”.
Bravo también se refirió a su recuperación tras los problemas físicos de la temporada pasada. “Ya me siento bien. Estuve dos meses entrenando en base a la lesión y ya no me duele. Me estoy sintiendo bien para dar el 100 por 100”.
Sobre el reto de una serie más corta, el lanzador explicó que cada salida tendrá un peso mayor.
“Antes tenías 15 o 16 salidas. Ahora serán cerca de diez. Tienes que tratar de que sean de calidad para ayudar al equipo, para conseguir el objetivo, que es ser campeón nuevamente”.
Yosbel Cansino y su segunda temporada
Por su parte, Yosbel Cansino confesó estar “realmente contento” y con una motivación especial para esta campaña. “Yo no pensaba lanzar más este año, pero tengo una deuda conmigo mismo y con el equipo. El año pasado me enfermé en la etapa final y no pude aportar. Me sentí incómodo”, relató.
“Entonces le dije a la dirección del equipo que este año iba a venir desde el principio, prepararme e incorporarme con los muchachos desde el primer día.
Eso es lo que he hecho. Me siento bastante bien y voy a ayudar al equipo lo más que pueda, aportar todas las victorias que pueda. Es lo importante”, añadió.
Cansino explicó que su preparación tuvo un componente clave al bajar de peso: la salud. “El objetivo fundamental primero es la salud. Cuando tienes salud, el cuerpo te responde mejor. Bajé 11 kilos y eso me ayuda más. Te pone mejor y te ayuda con el rendimiento”.
Sobre el grupo de lanzadores que quedó en la nómina, el veterano destacó la mezcla de experiencia y talento joven. “Aquí hay muchos muchachos que tienen talento. Lo que hay que hacer es apoyarlos. Si ellos ponen de su parte, yo no veo el pitcheo como el punto preocupante.
Este equipo es muy unido; los jóvenes escuchan mucho y se dejan ayudar. Por mi parte, no creo que haya preocupación por el pitcheo. Yo los ayudaré lo más que pueda”.
En cuanto a su filosofía en el montículo, fue claro: “La gente está pendiente a la velocidad de Cansino. El objetivo es estar enfocado siempre en cada lanzamiento. El objetivo de un pitcher es confundir a los bateadores; no es retarlo con rectas. El objetivo es ganar el juego. A mí no me preocupa la velocidad, me preocupa ganar el juego”.
Con Bravo como abridor inaugural y Cansino como uno de los abridores y guía para los jóvenes, el staff de los Leñadores apuesta por la experiencia, la recuperación física y el sentido colectivo.
La Serie Nacional 65 será más corta, pero cada salida pesará. Y en Las Tunas lo saben: si los brazos responden, la ruta hacia otra final y otro título sigue viva.
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