Las Tunas.- El conocimiento de los expertos y el uso de la ciencia y la técnica constituyen el pilar de la estrategia de desarrollo científico del sector agropecuario en la provincia de Las Tunas, diseñada para incrementar paulatinamente la producción de alimentos.
En medio de circunstancias muy adversas, en el territorio no se renuncia a solucionar diferentes problemáticas como la producción y certificación de semillas agámicas, botánicas y biotecnológicas, sobre todo de raíces, tubérculos, pastos y forrajes, los que responden a la alimentación humana y animal.
También se trabaja en el aumento de la producción de maíz, soya, sorgo, yuca, forrajes y plantas proteicas, renglones destinados a la producción local de piensos para la nutrición de aves y cerdos, fundamentalmente, aunque también se pueden emplear para el ganado mayor y menor.
Otra prioridad en los ocho municipios es la obtención de productos biológicos como el compost y el humus de lombriz sólido y lixiviado; a eso se añade el aumento de la reforestación, mejoramiento de las condiciones de los suelos y la introducción y el desarrollo de variedades resistentes a la sequía.
Entre las proyecciones del desarrollo científico se incluyen la siembra de plantas medicinales en fincas estatales y privadas para la entrega de sus partes a los laboratorios especializados en medicina natural y tradicional y la la informatización y automatización de los procesos agroindustriales.
En la provincia también se aplica la ciencia y la técnica en el uso eficiente del suelo y el agua, el aprovechamiento de las fuentes renovables de energía y en la implementación del Plan de Estado para el Enfrentamiento al Cambio Climático, conocido como Tarea Vida.
Para impulsar esas acciones, en el territorio se cuenta con la Universidad de Las Tunas, el centro Meteorológico Provincial, la Unidad Científica Técnica de Base Pastos y Forrajes, la empresa de proyectos agropecuarios y los laboratorios de Suelos y Sanidad Animal y Vegetal, entre otras entidades.
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