Las Tunas.- Cada mes de marzo trae consigo el homenaje de los trabajadores del sector de la Salud Pública a Tomás Romay Chacón, quien es considerado el primer higienista e iniciador de la ciencia médica y el Movimiento Científico en Cuba.
A este transcendental hombre se le acredita varios aportes al progreso, especialmente de la Medicina, Química, Botánica, Agricultura, Higiene, Educación y Cultura. Romay Chacón introdujo una visión científica de los problemas de la Medicina e impulsó en la Universidad de La Habana la modernización de la Medicina clínica.
Este médico, impulsor de las más modernas y progresistas teorías médicas de su tiempo, formó su propia biblioteca que le sirvió además para fomentar el conocimiento desde las obras de los más renombrados autores del siglo XVIII y XIX. Su labor notoria lo reconoció por un hito en la historia de la salud pública, la introducción de la vacuna en Cuba a partir del 12 febrero de 1804.
La inspiración de este aporte fue una epidemia de Viruela que causó serios daños en enero de 1804 y el conocimiento de que demoraría en arribar a La Habana la expedición enviada por el rey Carlos IV al mando del médico Francisco Xavier de Balmis. Su iniciativa, adelantada incluso a la llegada de la expedición española, permitió inmunizar a miles de cubanos, demostrando la efectividad de su método al vacunar primero a sus hijos.
Este avance motivó el desarrollo de las ciencias médicas en el país mediante el poder transformador de la visión de la ciencia que se consolida hoy con un Programa nacional de Vacunación que inmuniza contra 13 enfermedades prevenibles.
Tomás Romay Chacón es considerado una de las personalidades científicas cubanas un legado que se le rinde homenaje desde el sector sanitario a quien por más de cinco lustros contribuyó a la vocación de servir por el bien de la humanidad, falleciendo a edad de 85 años víctima de cáncer el 30 de marzo de MIL 849, en La Habana.
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