Deporte

Prioridad docente sin perder el deporte: la EIDE tunera ante un curso de desafíos y éxitos

Prioridad docente sin perder el deporte: la EIDE tunera ante un curso de desafíos y éxitos
Foto de la autora
Las Tunas.- Mientras la mayoría de las escuelas ajustaban su rutina, en la EIDE Carlos Leyva González la complejidad logística adquirió una dimensión adicional: sus estudiantes no solo provienen de los municipios tuneros, sino también de provincias como Camagüey, Santiago de Cuba y Granma.
Ante este escenario, la secretaría docente del centro, Rosa Pilar Alonso Fernández, explicó cómo se priorizó la parte académica sin descuidar la esencia deportiva, visorando un cierre de curso satisfactorio. 
El primer gran desafío fue localizar y dar seguimiento a los 190 estudiantes que se encontraban dispersos en zonas de difícil acceso, muchos de ellos sin escuelas secundarias cercanas.
 «Teníamos regados 190 atletas, niños que vivían en lugares que no había ni escuelas, porque lo que había era una escuelita primaria», recordó Alonso Fernández. 
Gracias a un monitoreo constante con los padres y la colaboración del INDER, se logró ubicar a todos. Mientras 318 deportistas permanecían en la sede central, 172 estaban en la Unidad docente número 1 y 42 en la Academia de Velas de Puerto Padre (Unidad Docente número 2). 
La situación más crítica la protagonizaban 34 estudiantes residentes en parajes intrincados como Ramírez, Tana, Jibarera, Yariguá y Dormitorio, donde no existen secundarias básicas. 
Ante esta realidad, y con el apoyo del Gobierno en Las Tunas para garantizar la alimentación, la escuela decidió concentrar a esos 34 niños en la instalación para asegurar su continuidad académica. Con la matrícula parcialmente reagrupada, la organización docente debió reinventarse.
 «Todos los niños en la sesión de la mañana y no todos los días con docencia los mismos grados», explicó  Pilar.
Se estableció un esquema flexible: los grados séptimo y noveno —inicial y terminal— reciben docencia tres veces por semana, mientras que octavo, décimo y once lo hacen dos veces a la semana.
 Esta estructura permitió cumplir con los objetivos académicos sin paralizar el funcionamiento del centro. Los resultados avalan el esfuerzo. 
En las pruebas, la EIDE tunera obtuvo cifras destacadas: solo dos estudiantes desaprobaron en la unidad número 1, dos no se presentaron en la unidad central, y en la asignatura de Historia los no aprobados fueron seis. 
En Español, la cifra fue cero. «Hemos salido muy bien en las pruebas», subrayó Alonso Fernández. Actualmente, la institución deportiva se encuentra inmersa en el proceso de ingreso a la Educación Superior. 
De los 61 alumnos que cursan el duodécimo grado, 33 optan por carreras universitarias, con un total de 16 especialidades disponibles. Las familias ya se encuentran firmando las planillas, un trámite que deberá concluir antes del día 11 para su entrega a la comisión de ingresos.
Paralelamente, el centro ultima los listados de actas de comparecencia para las pruebas finales de los grados séptimo a once, y concluye esta semana con las revalorizaciones del duodécimo grado. «Ya estamos recogiendo todos los estudientes, ya tenemos casi toda la matrícula en la escuela. Felizmente ya está organizado», afirmó la directiva. 
A pesar de las dificultades logísticas y la dispersión inicial de los alumnos, la EIDE Carlos Leyva González se prepara para cerrar el curso escolar.
La presencia física de los estudiantes en el centro ha sido un factor determinante. «No es lo mismo tenerlos en nuestra escuela que tenerlos en otro centro, aunque estuvieran asistiendo al aula, no es lo mismo, ni se parece siquiera», sentenció Alonso Fernández, reafirmando el valor de la formación integral que distingue a esta institución deportiva de referencia en la provincia y el país.
/abl/

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