El carnero de la discordia
La carne de carnero es privativa para unos pocos con mayores entrada de dinero. (TIEMPO21 FOTOS /Angeluis).

El carnero de la discordia

Las Tunas.- Que en esta ciudad exista una carnicería estatal especializada en carnes de ganado menor es una idea magnífica, pues brinda una opción más de alimentos a los tuneros. Sin embargo, la buena intención se malogra por los precios en la oferta; no es entendible que en estos tiempos el kilogramo de carnero tenga un valor de 280 pesos.

Sí, sí, usted no ha leído mal: 280 pesos. Es decir, que una pierna de tres kilogramos, por ejemplo, cuesta 840 pesos. Y la pregunta es sencilla, ¿quién puede pagarlo?

Uno de los clientes que se encontraba en el establecimiento expresó su asombro:

El carnero de la discordia
Bernardo Ochoa, cliente.

«Mi nombre es Bernardo Ochoa, andaba buscando carne y llegué a este local. Me parece que está muy costosa, incluso si la comparamos con los privados que, aunque ahora la oferta casi es nula, la venden a 90 o 100 pesos. Yo me acabo de enterar que este sitio pertenece al Estado, y realmente considero que el precio es abusivo».

Por su parte Nelson Enrique González, el único obrero de la carnicería, está consciente de esa realidad, aunque él no es responsable de la conformación de los precios.

El carnero de la discordia
Nelson González, carnicero.

«Aquí vienen las personas y se quejan, pero no depende de mí. Yo llevo tres años en esta carnicería y cuando comencé la carne de pernil de ovejo se ofertaba a 24.95 pesos la libra. Luego, al inicio de la pandemia de la Covid-19, cierran los hoteles que tenían contrato con la empresa de ganado menor y la carne destinada a esos establecimientos se empezó a comercializar a la población a 43.24 pesos. Ahora, con la Tarea Ordenamiento y el aumento de los salarios, se decidió aumentar a 128.94 pesos la libra y a 280.00 el kilogramo de pierna».

Hay que partir del costo de un producto para conformar los valores de la oferta y según la Teoría de los precios, del Premio Nobel Milton Fridman, la fórmula para estimarlos es la siguiente:

Costos fijos totales + Cálculo de costos variables totales = La suma de costos fijos y variables. La suma de costos fijos y variables / Su producción total estimada = Costo por unidad de producción.

Esta fórmula puede ser complicada para quienes no conocen de economía. Pero si vamos a los pasos para fijar los precios el primero define todo lo demás:

«Identifica y evalúa el mercado al que tu producto o servicio va dirigido. Conoce a quienes les ayudarás a resolver una necesidad, dónde se encuentran, qué edades tienen, cuántos son y cómo actúan».

Ahí está la esencia de la conformación de un precio en un país como el nuestro. Si la población es la necesitada y el proyecto cubano responde a los principios del socialismo, ¿cómo es posible establecer un precio que para la mayoría resulta inalcanzable?

Vayamos a ejemplos prácticos.

La canasta básica en Cuba cuesta alrededor de mil 528 pesos por persona e incluye productos alimenticios y servicios como la electricidad, el agua potable, el transporte, y la adquisición de productos de aseo.

Si las pensiones en el país van desde mil 528 pesos hasta mil 733, el salario mínimo es de dos mil 100 pesos y en la provincia de Las Tunas, el salario medio es dos mil 707, al cierre de diciembre con el incremento definido por la Tarea Ordenamiento, entonces, ¿cuántas veces una persona puede comprar en una carnicería como la de objeto de análisis?

En video

En el caso de que una pierna de carnero pese dos kilogramos como mínimo (en ese establecimiento pesan más por su tamaño) hay que pagar 560 pesos, y de acuerdo con las características de esa carne que tiene mucho hueso porque la pieza es entera, eso podría dar, a lo sumo, cinco días de comida.

Si un pensionado con la cuantía más alta comprara le quedarían mil 173 pesos, al del salario mínimo mil 540 y al del medio, en la provincia, dos mil 147; pero le restan tres semanas del mes.

¿Cuántas veces más pueden comprar, valorando que deben dejar mil 528 pesos para la canasta básica, sin contar, además, que hay que adquirir carne de cerdo (cuando aparezca), pescado, el módulo regulado, el pollo de la carnicería, otros productos liberados del sector estatal y no estatal, viandas, hortalizas, especies…

Así las cosas, los precios de la carnicería son inaccesibles, y solo hablamos de una persona, sin mencionar que hay muchos núcleos familiares con más de tres integrantes, y un solo salario.

¿Han pensado en ello los directivos de la Empresa de ganado menor?

Julio César González Cruz, director de Egame en Las Tunas, accedió gentilmente a explicar las razones de esos precios.

En audio

«Esto es un poco complejo. Nosotros compramos el ovejo en pie a 50 pesos el kilogramo y cuando tiene 30 invertimos mil 500 pesos. El ovejo es un animal que por lo general pierde el 60 por ciento de su peso, por lo que de 30 kilogramos se queda en 11,7 de carne limpia, y en la provincia obtenemos el 39 por ciento limpio.

«Al venderlo en porciones a la población, y a los precios actuales, nos da dos mil 260 en ventas. Cualquiera puede pensar que es una ganancia de mil y tantos pesos, pero no es así. La empresa tiene que aportar el 10 por ciento para el desarrollo local, el cinco de la compra, hasta llegar al 24,5 por ciento que debemos desembolsar, por lo que solo quedan poco más de 900 pesos para enfrentar toda la vida de la entidad. Eso no da ni para el salario de los trabajadores».

Son comprensibles los motivos de la empresa, que es comercializadora y no productora. Pero ¿quién entiende las razones de la población, que al final es la que paga las ganancias para sustentar una entidad?

Es realmente imposible acceder a la carne de carnero dependiendo de un salario. No solo un problema de la empresa de Las Tunas, sino a nivel nacional. La tendencia de no pocas entidades y vendedores de todo tipo es buscar utilidades y eso es correcto, pero ¿y al cliente, quién lo protege? Ni las entidades del Estado ni las no estatales pueden buscar utilidades afectando a la población, que no tiene la culpa de los entramados de quienes comercializan.

El Decreto 30 del Consejo de Ministros sobre las contravenciones personales, sanciones, medidas y procedimientos a aplicar por la violación de las normas, que rigen la política de precios y tarifas, constituye un instrumento para combatir los precios abusivos; aquellos cuyo crecimiento esté por encima de un rango razonable, en comparación con productos similares o dentro de la misma familia, y que buscan lograr un nivel de utilidad o ganancia desmedida.

En tiempos de la Tarea Ordenamiento, las máximas autoridades del país y el propio presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, han insistido en el enfrentamiento a los precios especulativos y abusivos de los productos de primera necesidad. Sin embargo, en esa carnicería son inalcanzables para la mayoría de los tuneros, que hoy demandan una solución inmediata.

/mga/

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3 comentarios

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Mario Juan 22 de febrero de 2021 at 14:28

Éstos precios fueron fijados por el nivel central para toda la nación. Es evidente que habrá que revisarlos como ya se ha hecho con otros productos. El quid de la cuestión estriba en que se le quiere sacar utilidad o ganancia a todo lo que se comercializa sin tener en cuenta que la agricultura es subsidiada en todas partes del mundo porque se trata de la primera necesidad de un ser humano: la alimentación.

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Miguel Díaz Nápoles 22 de febrero de 2021 at 21:32

Muy cierto Mario Juan. Es una tendencia que hace mucho daño, todo el que vende algo, privado o estatal, busca utilidades y siempre la que paga es la población, que es el último eslabón de la cadena. Y es la población la que menos debe pagar las consecuencias de los entramados de quienes comercializan. Gracias por su comentario.

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Yoel 2 de marzo de 2021 at 09:34

Estoy de acuerdo con el comentario de Mario Juan, donde dice que la agricultura es subsidiada en el mundo (si los países desarrollados lo hacen por que nosotros no).

Otra cosa que se podía hacer (como lo hacen otras provincias) es eliminar intermediarios estatales y que los productores puedan vender directamente a la población en los punto destinados para la feria en cada municipio, se que para algunos productos agropecuarios se está haciendo sin dificultad, pero el tema de la carne se dificulta por las condiciones que debe tener y de salud (hay que buscar las condiciones), así gana el productor y la población puede comprar con un precio mucho mejor.

Además, hay que ayudar a los productores en insumos (insumos para la producción, sistemas de riego a plazos, venta de tractores a plazos y con precios justos, corregir la tarifa de la electricidad para la agricultura, etc. ), la idea es minimizar el coste a los productores y así pueda llegar a la población con un precio justo. Para un simple criador de conejos, ovejos o chivos es difícil adquirir jaulas, alambre y materiales para hacer naves o delimitar terrenos, entre otras cosas.

Se puede producir mucho en nuestro país, lo digo por experiencia propia, pero tenemos que tener el deseo, apoyo y la constancia desde el gobierno municipal y provincial, hay buenas iniciativas en otras provincias que se pueden implementar. Nuestro país ha dado pasos importantes para que esto suceda, ahora tenemos que hacerlo realizad nosotros en Las Tunas. Un lindo día para todos.

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