Familia Arcos Luque: un testimonio de amor
Alberto Suárez Arcos, sobrino del mártir.
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Familia Arcos Luque: un testimonio de amor

Este 24 de mayo se multiplica el dolor de la familia Arcos Luque, en el aniversario 55 del fallecimiento de Alberto, el hijo mayor del matrimonio de Alberto y Ana María, que se transformó en mártir al ser asesinado por la banda de contra revolucionarios liderada por Guberto Guerra en el territorio de Manatí durante el combate de La Gallina.

Un joven de apenas 20 años que amó a la Patria desde muy pequeño y se entregó por entero a su Revolución.

Su hermana Estrella, así lo recuerda: «a pesar de los 55 años que han pasado hay heridas que solo cierran en falso y esta es una de ellas, porque Alberto vive en cada acción diaria de todos nosotros, cuando lo asesinaron yo tenía quince años de edad, pero tengo muy claro en la memoria su sonrisa, el amor por nuestros padres, el cariño infinito por sus hermanos, por la familia, su cordialidad, y sobre todo su amor incondicional a la Patria y al deber.

«Nuestros padres nos inculcaron el amor por Cuba y desde muy niño ayudó a papá a la venta de los bonos del 26 de Julio y otras tareas signadas por el Partido Socialista Popular; fue militante de la Juventud Socialista Popular, e inició su amplia y sentida carrera revolucionaria, así estuvo en varias unidades hasta llegar a Bartle como instructor político en la lucha contra bandidos».

«Mis recuerdos son vagos porque yo tenía apenas siete años en el 65, pero sí, lo que siempre he tenido grabado ha sido el amor que sentía por nosotros, especialmente conmigo que era el más pequeño, me malcriaba mucho y siempre me dedicaba tiempo, recuerdo como si fuera ayer aquel 24 de mayo cuando nos llegó la triste noticia, a partir de ahí, nada fue igual», declaró a Tiempo21 Jesús Arcos Luque, hermano menor del mártir.

Alberto Arcos Morales, su hijo, con lágrimas confesó: «no tuve la oportunidad de conocer a mi padre pues mi mamá tenía cinco meses de embarazo cuando fue asesinado, todo lo que sé de él es por mi familia, pero lo recuerdo siempre y me llena de alegría verlo en cada uno de los jóvenes que están librando la batalla contra esta mortal enfermedad del coronavirus, hoy, uno de los mayores retos de la Revolución Cubana».

Por su vocación patriótica cursó varias escuelas hasta que se hizo miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

«Lo recordamos alegre, cariñoso, valiente, y decidido, haciendo cosas propias de la edad entre amigos, incluso travesuras. Desde pequeño se incorporó a las actividades revolucionarias junto a nuestro padre, de esa forma creció, y cuando se incorporó a las milicias papá tuvo que ir con él porque aún era menor de edad», refirió Eduardo Arcos Luque, hermano de Alberto.

El orgullo de la familia Arcos Luque vibra en Alberto Suárez Arcos, sobrino del valeroso revolucionario.

«Aunque no lo conocí, mis abuelos y mis tíos me lo dibujaron, me lo enseñaron, y vi la herida, nunca mi abuela rio, bailó, ví el dolor en mi madre. Fui educado sin odio y sin miedo, aprendí que soy semilla, que debo seguir el ejemplo de mis tíos, y me siento orgulloso de la familia de la que provengo, porque no nos reunimos en torno a recuerdos, sino a cosas vivas que siguen siendo importantes, que vienen hondo en la esencia mambisa, miliciana e internacionalista de la familia Arcos Luque».

Sin odio, pero sin miedo, así recuerda hoy la familia Arcos Luque a ese hijo de la Patria que supo entregar hasta su vida por la Revolución, conciente de que todo sacrificio es poco si de Cuba se habla, que el orgullo del deber cumplido calará por siempre su estirpe revolucionaria, y esa, es la mejor forma de honrar a Alberto: mártir, padre, hijo y hermano.

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