Para que rindan frutos la constancia y el esfuerzo constantes
La producción de alimentos es necesidad perentoria para la sostenibilidad. (TIEMPO21 FOTOS/Angeluis)

Producir alimentos, elemental en la Tarea Ordenamiento

Las Tunas. –  Las primeras jornadas de la Tarea Ordenamiento son una escuela para todos los cubanos porque cambian las rutinas, los modos de actuar y hasta la posibilidad de darse un gustico, como se dice popularmente, en espera de evaluar el rendimiento de los salarios y la capacidad de adquirir los insumos que necesitamos en cada hogar.

En ese aprendizaje colectivo y paulatino, el tema de los alimentos ocupa la atención de muchísimas personas y se repite en la cola de la bodega para adquirir la canasta normada, o en la carnicería, en el organopónico y delante de los puntos de expendio de los trabajadores no estatales.

Aunque los nuevos precios de los productos agropecuarios ya se establecieron, y solo pueden llegar al doble de los existentes en julio de 2019, las personas coinciden en que los pagarían con gusto.  ¡Imagínense, una libra de plátano macho en apenas cuatro pesos!

Pero, también coinciden en una pregunta.  ¿Dónde están esos productos?  Por estos días hay mucha calabaza en las placitas y los mercados agropecuarios de Las Tunas.  A cinco pesos la libra, es verdad.  Pero, está y cualquiera puede adquirirla.  También se ha vendido yuca y algún que otro renglón.  Solo eso.

Al campo pocos quieren ir a vivir.  Menos a trabajar.  Y un número más, un número menos, las cifras se mantienen estables.  En el año 2019, 360 mil 044 tuneros vivían en las ciudades y poblados.  Apenas 174 mil 140 lo hacían en zonas rurales y eso no quiere decir que esa cifra trabaje la tierra.

Por tanto, la alimentación de todos, incluyendo a los productores que sacan la comida de las entrañas de la tierra, depende de unos pocos.  Por eso los demás debemos aportar también, cada uno desde su pedacito, como han pedido los Comités de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas.

En el territorio tunero se ha avanzado en esa actividad, es cierto.  Incluso, fuentes de la delegación del Ministerio de la Agricultura informaron recientemente que hay unos 80 mil patios vinculados al movimiento de la Agricultura Urbana, Suburbana y Familiar.  Pero, todavía no es suficiente.

El campesinado y los trabajadores estatales del sector agropecuario tienen el reto, y el compromiso, de producir y de hacerlo con una eficiencia superior, a pesar de las carencias de fertilizantes y otros recursos, porque el país tampoco puede importar toda la comida que se demanda.

La Tarea Ordenamiento también prevé que se produzcan más alimentos, con el incentivo de mejores pagos a los productores, lo que sería muy provechoso pues eso podría disminuir los precios de las comidas de cada día. Esperemos. Y esperemos también que los organismos competentes, con la ayuda del pueblo, hagan cumplir las nuevas tarifas.

/mga/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter y Youtube

Artículos relacionados

No somos números

Leydiana Leyva Romero

El sector azucarero: retos ante el ordenamiento monetario

Yaimara Cruz García

Incumplimientos de protocolos complejizan situación de Covid-19 en la ciudad de Las Tunas

Miguel Díaz Nápoles

Escribir Comentario