Vampiros en el cementerio
El robo de jardineras, flores, libros y otros objetos se ha hecho común en el cementerio municipal Vicente García. (TIEMPO21 FOTOS /Angeluis).
Plano detalle

Rateros del sepulcro

El camposanto muestra una aparente tranquilidad y el silencio solo deja escuchar el canto de los pájaros y alguna que otra racha de brisa suave que mueve la copa de los pinos de una parte del lugar, que ha crecido como mismo aumenta la población de la ciudad de Las Tunas, porque ya han pasado más de 150 años desde su construcción.

Rateros del sepulcro
Muchos familiares se disgustan porque no encuentran los objetos en las tumbas de sus seres queridos.

Escuche reportaje

Ir a descargar

Y es que los cementerios, las tumbas y todo lo relacionado con el sepulcro narran una historia ya vivida. Casi es como regresar al pasado, de ahí el significado emocional que las personas le atribuyen. Pero muchos misterios guardan estos lugares que van más allá del vínculo de los hombres con la muerte, y esas incógnitas también prevalecen en la necrópolis municipal Vicente García, donde no todo anda bien.

Rateros del sepulcro
El cementerio municipal en la ciudad de Las Tunas se ha vuelto un lugar propicio para el robo.

Al visitar las tumbas hay personas consternadas porque las cosas no están como las dejaron y es que desde hace algún tiempo los robos son unos de los misterios que no encuentran una completa explicación.

Escuche opiniones de la población

Ir a descargar

No importan las cercas y los agentes de seguridad, para que algunos inescrupulosos se dediquen a robar flores, jardineras, libros, y otros objetos que los familiares les dedican a sus fallecidos, y aunque los muertos están en cautiverio, sus hijos, hermanos, padres, tíos, sobrinos, nietos, abuelos…, sienten la impotencia cuando se dan cuenta de que las sepulturas han sido profanadas.

Escuche opiniones del administrador del cementerio municipal Vicente García

Ir a descargar

De los robos en el lugar dan testimonio varias personas, como la mujer que hace tres meses sufre por la pérdida de su hijo, y todos los días va a su tumba y a la de su padre y le faltan las flores y la jardinera, o de un profesor universitario que lleva un ramo a su mamá y alguien le dice que no durará nada porque se lo llevan, o de otra mujer, que se cataloga como Chico tiniebla, que siempre está allí y ayuda al administrador en el empeño de mantener el orden.

No son pocos los que visionan cómo llegar a la eternidad y no hay dudas de que la certeza de un reposo digno brinda cierta tranquilidad. Aunque para ello haya que acabar con los rateros del sepulcro y así los muertos puedan descansar en paz.

En video

 

/mdn/

Comente con nosotros en la página de Facebook y síganos en Twitter y Youtube

Artículos relacionados

Un tamarindo peligroso

Esnilda Romero Maña

Dificultades en dulcería La Violetica atentan contra un mejor servicio

Ordey Díaz Escalona

A esconderse que ahí viene la basura

Esnilda Romero Maña

Enviar Comentario


dos − 2 =