Las Tunas, Cuba. Lunes 16 de Julio de 2018
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Tributo a un patriota insigne, Vicente García González

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Tributo a un patriota insigne, Vicente García González«…Él murió unido a la gran causa de los humildes de su tierra. Él murió unido a la causa de los pobres de Cuba, la causa de la independencia, de la patria y de la abolición de la esclavitud…»

Armando Hart Dávalos

A   Vicente García lo conocen los tuneros desde bien chicos; de él hablan los maestros en la escuela primaria y los pequeños adivinan sus rasgos físicos cuando alzan la vista para admirar el monumento que se erigió en su honor en el parque que lleva su nombre, en el mismo centro de Las Tunas.

A despecho de los vaivenes de la historia, se ama en esta tierra a Vicente quien fue de los primeros en sumarse a la lucha por la independencia de Cuba, sin titubear y sacrificando su bienestar personal y el de su familia.

Alcanzó el grado de mayor general del Ejército Libertador y por la bravura demostrada en los más de cien combates que dirigió, los propios españoles lo llamaron el «León de Santa Rita» o «León de Las Tunas». Cuentan que sus soldados sentían veneración por él y no querían que otros jefes los mandaran.

Durante la Guerra de los Diez Años organizó un efectivo servicio de inteligencia, creó los códigos y claves para las comunicaciones en su región e hizo del asalto a los convoyes enemigos una especialidad.

En 1876, tomó e incendió la entonces Victoria de Las Tunas, y mientras prendía fuego a su propia casa, la primera en arder aquel día, pronunciaba las históricas palabras: «Quemada antes que esclava».

No falla la memoria histórica si de hacer justicia se trata y Vicente García estuvo junto a Antonio Maceo en la Protesta de Baraguá y sus tropas fueron las últimas en capitular en 1868.

El Héroe Nacional de Cuba, José Martí contaba con él para continuar la Guerra Necesaria y se llegó hasta Río Chico en Venezuela para solicitar su apoyo.

Pero, no siempre se habló bien del Mayor General: por muchos años primó la imagen del indisciplinado, regionalista y sedicioso que provocó la división en las tropas mambisas y se negó a apoyar a la tropa invasora que combatía en Las Villas.

La tergiversación de las acciones de García González, el descrédito del jefe militar y el tratamiento negativo en los libros de historia con destaque para sus errores datan de la época en que las divisiones internas y las rivalidades por el poder político y militar obnubilaban el sentido único de la guerra: la independencia de Cuba.

El chivo expiatorio de entonces fue Vicente: quisieron cargarle la derrota, quizás por su férreo carácter que rechazaba cualquier tipo de imposición. Sin embargo, para él su tierra natal y toda la Isla estuvieron siempre por encima de intereses personales. 

Una mirada desprejuiciada y la exhaustiva labor de investigadores como Jorge Ibarra, Francisco Calzadilla, Eusebio Leal, Víctor Marrero y Carlos Tamayo nos devuelve al patriota íntegro que al morir, el 4 de marzo de 1886, en Río Chico, Venezuela, dijo a los fieles que lo acompañaban: «Muero en tierra extranjera, pero ahí quedan ustedes para ayudar a libertar a Cuba».

De aquel triste momento escribió José Martí: «Allá, en un asilo infeliz, moría tiempos hace, en la rústica cama, un General de Cuba, rodeado de sus hijos de armas, y se alzó sobre el codo moribundo, no para hablarles de los intereses de la tierra, sino para legarles, con el último rayo de sus ojos, la obligación de pelear por su pueblo hasta verlo libre del extranjero que le odia y extermina”.

En el Centenario por la Toma de Las Tunas, el Dr. Armando Hart Dávalos expresó: «…Él murió unido a la gran causa de los humildes de su tierra. Él murió unido a la causa de los pobres de Cuba, la causa de la independencia, de la patria y de la abolición de la esclavitud.

Esta plaza y este monumento que se levanta en el corazón de su ciudad natal y el recuerdo imperecedero del pueblo cubano, es un tributo que la posteridad guarda a los que en tan adversas condiciones supieron enfrentar la muerte por defender el ideal de la independencia y la igualdad social entre los hombres…»

/ymp/

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Sobre Rosa María García Vargas

Periodista. Graduada de Letras en la Universidad de Oriente. Se desarrolló como especialista del Grupo Metodológico del Sistema de Radio en la provincia de Las Tunas. Directora del noticiero Impacto de Radio Victoria por varios años. Se desempeña como redactora de los Servicios Informativos de esta emisora. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba. @RosaMaraGarca

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