En contra del terrorismo, Cuba clama por la paz y el respeto entre las naciones
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En contra del terrorismo, Cuba clama por la paz y el respeto entre las naciones

Las Tunas.- Veinte años han transcurrido desde el martes fatal en el que cayeron las Torres Gemelas de Nueva York y, en ese periodo, poco ha cambiado la política exterior de los Estados Unidos, con una guerra fallida en Afganistán, falsamente motivada por la lucha contra el terrorismo.

Dos décadas después todavía hay muchas verdades escondidas y el actual presidente de esa nación, Joe Biden, orientó desclasificar los documentos relacionados con esos hechos porque solo se sabe que dos aviones impactaron contra la gran estructura, además de otros dos sucesos también con el empleo de naves comerciales.

¿Quién estaba detrás de Osama Bin Laden y los protagonistas de tantas destrucciones y muertes, incluyendo las suyas? ¿Realmente había tanto oro y tanta plata en los sótanos de los edificios? ¿Hubo explosiones previas como aseguran algunos testigos?

Investigaciones más, investigaciones menos, mucho se ha hablado del asunto y mucho falta por decir.  Pero, algo queda claro y así lo destacó el 11 de septiembre de 2001 el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, cuando dijo que el camino no es la fuerza ni la guerra.

Lo digo aquí con toda la autoridad de haber hablado siempre con honradez, poseer convicciones sólidas y la experiencia de haber vivido los años de lucha que ha vivido Cuba. Sólo la razón, la política inteligente de buscar la fuerza del consenso y la opinión pública internacional puede arrancar de raíz el problema. Creo que este hecho tan insólito debiera servir para crear la lucha internacional contra el terrorismo; pero la lucha internacional contra el terrorismo no se resuelve eliminando a un terrorista por aquí y otro por allá; matando aquí y allá, usando métodos similares y sacrificando vidas inocentes. Se resuelve poniendo fin, entre otras cosas, al terrorismo de estado y otras formas repulsivas de matar, poniendo fin a los genocidios, siguiendo lealmente una política de paz y de respeto a normas morales y legales que son ineludibles. El mundo no tiene salvación si no sigue una línea de paz y de cooperación internacional”.

La claridad de las palabras del líder cubano trasciende a nuestros días. Constantemente los medios de prensa de todo el mundo hablan de un coche bomba en una oficina, un avión no tripulado que impacta en tal lugar o de una matanza en sitios de concentración de grupos de determinada creencia religiosa.

Todos esos hechos se pueden evitar y la conducta de la Mayor de las Antillas ha sido ejemplarizante.  Víctima de atentados, sabotajes, ataques a poblados costeros y guerra bacteriológica, jamás ha optado por hacer justicia con sus propias manos.

Al contrario. En todos los escenarios internacionales, Cuba ha clamado el cese de esa tendencia, con la dignidad incuestionable encabezada por Fidel y el Partido Comunista de Cuba -aunque hoy la nación está en una vergonzosa lista de patrocinadores del terrorismo-.

“¡Qué enorme diferencia entre la conducta del gobierno de Cuba y la del gobierno de Estados Unidos! ¡La Revolución, que se basa en la verdad, y el imperio, que se basa en la mentira!”

/nre/

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