Haydée, casi 30 años en labores de carpintería
Las mujeres como Haydée también dan el acabado a las piezas que conforman los muebles de calidad que vende Ludema. (FOTO/De la autora)

Aydée, casi 30 años en labores de carpintería

¿Quién diría que a una mujer le guste trabajar con lijas y piezas de madera que provocan aspereza en sus manos? ¿Quién diría que una mujer ha trabajado décadas, y muy a gusto, envuelta en labores de carpintería, en medio del ruido de las máquinas…?

Pues, sí, ella existe. Su nombre es Aydée Sánchez Duarte, una de las casi 40 trabajadoras directas a la producción en la Unidad Empresarial de Base Muebles Ludema, con sede en Las Tunas y con otros colectivos también en la provincia de Granma.

Su rostro dibuja una sonrisa cuando la sorprendo bien temprano en el Taller de Acabado. Me dice que es operaria ebanista. “Aunque los muebles pesan, lo realizamos con amor para cumplir los planes y las entregas a los hoteles en tiempo y forma”.

-¿Siempre ha desempeñado la misma labor?
-No. Yo fui mucho tiempo de jefa de brigada, desde que comencé aquí hace 18 años. Pero después, algo me motivó y dije: me voy para la producción. Disfruto el trabajo de la lija, y, revisar el mueble. Siempre estoy en el medio diciendo: esto está bien, esto está mal. No es mi trabajo, pero lo he seguido ejerciendo.

– En estos momentos, ¿cuáles son las tareas que están llevando adelante?
– Estamos haciendo los muebles del hotel de Primera y D, de La Habana. Incluyen mesitas de noche, de tocador, y varios diseños muy lindos.

-¿Alguna vez le dijeron que esta actividad no era para mujeres?
-No. Desde que entramos aquí, siempre nos dijeron que es para hombres y mujeres. Yo empecé en 1993, y me gusta esta faena, aunque es un poco compleja. Nosotras somos muy detallistas, y esta ocupación depende mucho de la calidad, y nos desenvolvemos bien.

– ¿Qué es lo más difícil?
Lo más difícil es el peso del mueble; pero un compañero siempre nos ayuda a subir las piezas al banco donde trabajamos.

-Me comentan que ha tenido resultados en la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (ANIR)
-He hecho macillas para los muebles y algunos con mis ideas y diseños para presentarlos a eventos de la ANIR y de la Mujer Creadora. He obtenido premios y menciones; y me recibido varios estímulos.

– ¿Cómo se siente trabajando en “Muebles Ludema”?

-Aquí me siento bien. Siempre digo que esta es una de las mejores empresas donde se trabaja en Las Tunas; por la atención, el salario, la comunicación, el comedor… todo.

Aydée ya no tiene la misma juventud de aquellos años del Período Especial cuando comenzó en “Ludema”, pero sí la fortaleza física de sus ancestros africanos, para continuar como operaria auxiliar y barnizadora en el Taller de Acabado.

El camino de ella, al igual que el de muchas mujeres que realizan labores poco comunes, no ha sido fácil, pero, como buena guerrera, no ha perdido nunca la ilusión por cada obra que tocan sus manos.

/mga/

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