Ahorrar electricidad, una máxima de estos tiempos

Controlar consumos energéticos y no cometer violaciones, claves en la Cuba de hoy

El seguimiento al consumo de portadores energéticos, y en particular, de la energía eléctrica, es una de las tareas principales que se lleva a cabo en la provincia de Las Tunas, como en toda Cuba, dada la necesidad de lograr el máximo de racionalidad y eficiencia, reducir gastos, optimizar recursos, y no restarle calidad de vida de la población con apagones programados.

Dada la crisis actual, con limitaciones de combustibles, y especialmente con el usado para generar electricidad, en el territorio se vela porque sean cumplidas las indicaciones emitidas por el Ministerio de Energía y Minas y el Consejo Energético Nacional para el control del consumo y la demandada eléctrica en 112 centros estatales seleccionados, que representan el 80 por ciento del consumo eléctrico total de la provincia.

Con frecuencia  son detectadas por especialistas de la Oficina Nacional para el Control del Uso Racional de la Energía (Onure) violaciones que se comenten en entidades del territorio en cuanto al consumo de electricidad, las que pueden provocar sobreconsumos e incumplimiento de sus planes.

Entre los sobregirados en las últimas dos semanas  se encuentran centros de Salud, de Acopio, de la industria Alimentaria, y del Grupo Azcuba – como los Complejos Agroindustriales de los municipios Majibacoa y Amancio-, entre otros, informó la Empresa Eléctrica en esta provincia.

Tal y como confirmó Jorge David Leyva Ugarte, especialista de la ONURE,  “en las inspecciones técnicas realizadas hay violaciones que son tradicionales”. Por ejemplo: uso indiscriminado de equipos de climatización, neveras -incluyendo las comerciales- y recintos refrigerados.

Es preciso aclarar que, si éstos tienen todas las condiciones técnicas, su desconexión no daña los productos cárnicos ni la conservación en general, y que los centros estatales, aún cuando tengan asignación de electricidad en el plan, deben tratar de no consumir energía en los horarios picos.

Asimismo, encuentran lámparas encendidas en lugares donde no se está trabajando, algo inadmisible en un país con los problemas económicos de Cuba, donde el ahorro es imprescindible y no se asignarán extraplanes para gastar más de lo planificado.

Adicionalmente, desde hace algunos meses, los especialistas de la Onure realizan acciones muy oportunas para determinar con qué eficiencia se usa la energía, al analizar actividades ejecutadas contra energía consumida, para determinar los índices de consumo de electricidad.

En varias entidades estatales de Las Tunas, especialmente en los centros seleccionados, se han cometido infracciones respecto a lo establecido, por ejemplo: no efectúan los análisis de los consumos diarios y de los planes para las horas de máxima demanda.

Es una responsabilidad que recae en los administrativos –que están en la obligación de cumplir lo indicado para enfrentar esta época de crisis, gran impacto del bloqueo estadounidense y escasez de combustibles, en especial el utilizado para generar electricidad.

/nre/

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