La computadora de la familia, más de 30 años después
Los Joven Club de Computación y Electrónica han sido decisivos en la informatización de la sociedad.
Sociedad

La computadora de la familia, más de 30 años después

Las Tunas.- Hace más tres décadas el trabajo con una computadora podía resultar tortuoso. Muy pocos dominaban elementos básicos de informática y tan distante resultaba que nadie dilucidaba el alcance que tendría un día en la vida cotidiana de muchas personas.

Recuerdo mi incertidumbre ante estos avatares. Tendría unos seis años cuando experimenté con una en la escuela. Por aquella época estrenábamos los famosos televisores Pandas y sucumbían ante el estallido tecnológico los Caribe o Krim 218. Regresando al tema de las computadoras, recuerdo que encenderla y apagarla suponía una gran prueba para mí, pero al igual que mis compañeros enfrenté el temor y me adentré en un mundo del que hoy no me desprendo.

El uso de una computadora hoy se hace indispensable en todos los procesos y cualquier niño podría desarmarla y armarla en un abrir y cerrar de ojos. Fue gracias a una iniciativa del Comandante en Jefe Fidel Castro, hace 32 años, que la familia cubana tuvo la posibilidad de tocar con sus propias manos el teclado de una computadora, crear una carpeta, reproducir algún video. Gracias al proyecto que extendió hacia todos los rincones del país la construcción de los Joven Club de Computación y Electrónica.

Hoy todo es más sencillo y a la vez más complejo. La Computadora de la Familia Cubana, ya en plena madurez, enfrenta retos diarios con el creciente impulso tecnológico. Pero más allá de quedarse a esperar el arribo de nuevos clientes, sale a las comunidades a buscarlos. Las 28 edificaciones de este tipo en la provincia de Las Tunas brindan la oportunidad de superación a los clientes en temas relacionados con el manejo de la informática, la posibilidad a aquellos que no cuentan con los medios de no frenar sus procesos de aprendizaje o la búsqueda de contenido educativo en el producto cultural Mochila.

De ahí que ancianos de casa de abuelos, jóvenes, los niños, la sociedad en su gran diversidad; no se amedrente cuando deba ejecutar alguna aplicación en un móvil o trabajar con alguna computadora.

En Las Tunas a la par de los tradicionales Joven Club, existe un espacio dedicado especialmente a los niños para que, a través de videojuegos, adquieran habilidades en el manejo de las tecnologías. La sala de juegos La Cubana con un ambiente acogedor y coherente con su función, abre sus puertas a los interesados.

La informatización de la sociedad cubana encamina sus esfuerzos a hacer más sencilla la vida de cada ciudadano en sus gestiones laborales o sus rutinas diarias. Y vale asegurar que sin un precedente como los Joven Club de Computación el camino sería más largo.

Este 8 de septiembre, fecha para celebrar por los hombres y mujeres que llevan adelante esta institución, también es un motivo más para en retrospectiva, pensar cuánto camino se ha andado y cuánto queda por recorrer.

Artículos relacionados

Contaminación sonora, a más ruido menos salud

Esnilda Romero Maña

Interrumpirán servicio de agua en la ciudad de Las Tunas por labores de reparación

Esnilda Romero Maña

Maritza, una mujer con la energía en el ahorro

Naily Barrientos Matos

Enviar Comentario


5 + = siete